sábado, 27 de febrero de 2010

Mini quiches variadas

Me encanta la comida en formato mini, que te permite tener una ración individual y completa del plato en cuestión. Hoy os voy a enseñar cómo hacer estas mini quiches de dos sabores diferentes: la clásica quiche Lorraine (bacon y queso) y una quiche de verduras.


Masa:

Para las quiches se utiliza masa quebrada, que se puede comprar congelada en el supermercado. Necesitaremos dos láminas (es la cantidad que suele venir en un paquete). 

Se deja descongelar la masa a temperatura ambiente y luego se amasa con un rodillo sobre una superficie enharinada. Se cortan trozos de masa y se van colocando sobre el molde (yo he utilizado un molde rígido para magdalenas). 

Después se pincha la masa con un tenedor para que no suba, se rellena con peso (garbanzos, arroz...) y se hornea a 180º durante 10 minutos. Luego se quita el peso y se hornea 5 minutos más para que se acabe de cocer la masa.

Relleno:

Aquí no voy a dar cantidades, ya que depende del gusto de cada uno. Yo lo hago a ojo.

- Para las mini quiches Lorraine se fríe el bacon cortado en tiras pequeñas y después se mezcla con queso emmental rallado.

- Para las mini quiches de verduras, se pica un poco de cebolla, pimiento rojo, pimiento verde, champiñones, aceitunas negras y queso de cabra. Se sofríe la cebolla, los pimientos y los champiñones y cuando están listos se mezclan con los demás ingredientes.

Después se rellena la mitad de las quiches con cada mezcla (Lorraine y verduras).

Royal:
  • 3 huevos
  • 200 ml. de nata líquida
  • Sal
  • Pimienta recién molida
  • Nuez moscada
Se baten bien todos los ingredientes y se vierte la mezcla sobre las quiches rellenas hasta que llegue al borde de la masa. Se hornean a 180º durante 15 ó 20 minutos hasta que estén cuajadas (se sabe porque al pincharlas con un tenedor, sale limpio). 

Cuando las mini quiches estén cocidas, se dejan enfriar un poco y se desmoldan con cuidado. Son perfectas como aperitivo o como cena ligera. Se pueden comer frías, calientes o templadas. Y al hacerlas individuales, podemos disponer de una mayor variedad de sabores.

martes, 23 de febrero de 2010

Curso de decoración de galletas Food & Fun

Cuando os hablé del curso de pastelería organizado por Food & Fun os prometí que repetiría y así ha sido. El sábado pasado asistí a un curso de decoración de galletas y me lo pasé genial. La verdad es que es una suerte que exista una empresa como Food & Fun que organice estos cursos en Valencia, porque siempre quise asistir a este tipo de talleres, pero sólo los encontraba en Madrid o Barcelona.

Este curso estaba dirigido sobre todo a los niños, pero los mayores también nos pudimos divertir decorando galletas con glaseados de colores y toppings variados. Tanto si tenéis hijos pequeños como si no, os recomiendo que asistáis al próximo curso de galletas decoradas que organiza Food & Fun el sábado 13 de marzo.
 
La chef Bárbara Amorós fue de nuevo nuestra profesora, que nos hizo sentir muy a gusto gracias a su trato familiar, su simpatía y su buen hacer.

Para no perder mucho tiempo, la masa para las galletas ya estaba preparada. Nosotros pudimos amasarla y cortarla a nuestro gusto con la multitud de cortapastas que había para elegir. Cada uno escribía su nombre sobre el papel de las galletas y lo llevaba al horno. Según se iban horneando las galletas, nos iban nombrando para ir a recogerlas. Y ahí empezaba la decoración.


Teníamos una lista interminable de cosas para personalizar nuestras galletas: glaseados rosas, blancos, marrones, verdes, morados, azules..., Lacasitos y azúcar de colores, Conguitos de chocolate blanco y negro, perlitas, pasta de azúcar, fideos multicolor... El paraíso para cualquier niño o aficionado a la repostería como yo.

Como era nueva en esto de decorar galletas, algunas no me quedaron todo lo bien que me hubiera gustado (ojo al perro-cebra de la foto de abajo), pero por lo menos resultaron graciosas. La capa blanca que veis sobre algunas galletas es el fondant, una pasta de azúcar que se puede comprar ya lista para usar y que también puedes teñir de colores.


El glaseado de distintos colores se hace a base de clara de huevo, azúcar glas y un poco de zumo de limón. Hay que conseguir una mezcla espesa y luego puedes añadir el colorante a tu gusto. Debajo podéis ver algunas muestras de cómo queda el glaseado sobre las galletas una vez seco.

Al terminar el curso, cada uno nos pudimos llevar a casa una caja con las galletas que habíamos decorado. Originales, bonitas y riquísimas. ¿Qué más se puede pedir?