martes, 31 de agosto de 2010

Dormir en una casa en un árbol

Después de unas largas y merecidas vacaciones, he vuelto a la rutina laboral con las pilas cargadas y también con ganas de compartir con vosotros uno de mis destinos veraniegos: una preciosa casita de cuento en lo alto de un árbol.


Puede que alguno de vosotros ya haya visto en la tele estas "Cabañas en los árboles", porque salieron hace un par de meses en el programa "Hotel, dulce hotel" que emite la cadena Cuatro. 

El complejo, situado en la localidad de Sant Hilari Sacalm (Gerona), cuenta con diez cabañas en los árboles, que no tienen electricidad ni agua corriente, y una masía con todos los servicios necesarios para tener una agradable estancia.


Aquí podéis ver el interior de nuestra cabaña "Bosqueta", inaugurada hace tan solo un par de meses. Es la más alejada de todas las cabañas y se encuentra a unos 1.300 metros de la masía (el camino de vuelta a la cabaña de noche, después de la cena, con linternas y a través del bosque da un poco de miedo...).


La cabaña es muy acogedora y cómoda, a la vez que espaciosa. Está llena de velas para suplir la falta de luz eléctrica; algo que, junto con el resto de la cuidada decoración, resulta muy romántico.


Debajo podéis ver una imagen de la zona de aseo, que cuenta con toallas y una jarra de agua que puedes ir rellenando para lavarte las manos y los dientes. Las duchas están en la masía.


Aquí se puede ver una de las cosas que más curiosidad da a la gente: el váter seco, que funciona con serrín y una bolsa que te cambian diariamente al arreglarte la habitación. También dispone de una pequeña mesa de comedor donde poder tomar el desayuno que te llevan cada mañana.


El desayuno te lo llevan a las 9 en punto y te lo dejan colgado de una cuerda que tiene la cabaña. Se puede subir fácilmente gracias a una polea.


Creo que lo que más ilusión me hacía, junto con despertar viendo los árboles a través de las ventanas, era levantarme y salir a por la cesta del desayuno.


Puedes elegir el desayuno que prefieras: café, té, Cola-Cao, croissant, tostadas con mantequilla, miel y mermelada, pan con tomate y jamón serrano, zumos, etc.


El tronco del árbol donde se sostiene la cabaña pasa por dentro de ella, permitiéndote estar aún más en contacto con la naturaleza. A pesar de lo que pueda parecer, dentro de la cabaña no hay ni un solo bicho y está todo perfectamente limpio.


Desde la amplia terraza de nuestra cabaña "Bosqueta" teníamos unas estupendas vistas al bosque y por la noche podíamos sentarnos a ver las estrellas. Lo mejor de todo es la tranquilidad del lugar. El silencio y la calma que transmite el paisaje son la mejor medicina para el estrés.


Durante los tres días que estuvimos allí disfrutamos de paseos por los frondosos bosques de la zona, recorridos multiaventura con tirolinas en la Selva de l'Aventura y refrescantes baños en la piscina de la masía.


Además, contratamos un pack romántico que incluía cena especial en la masía con fondue de chocolate y botella de cava en la cabaña.


Ha sido una experiencia inolvidable que, sin duda, os recomiendo. Yo, como muchos niños, siempre quise tener una casa en un árbol y ahora he podido cumplir un poco ese sueño. 

Si os gusta la naturaleza, visitad la web www.cabanesalsarbres.com y reservad cuanto antes vuestra cabaña, porque para este año ya está todo ocupado.

jueves, 22 de julio de 2010

Moleskine: mi diario de bienestar

El otro día me compré mi primer cuaderno Moleskine, un diario de bienestar (Wellness Journal) de la colección Moleskine Passions Journals, que cuenta con seis temas diferentes: cine, música, libros, recetas, vinos y bienestar.

Para quien no conozca esta marca, los cuadernos Moleskine se caracterizan por sus tapas de piel negra (aunque ahora han salido variaciones en colores), sus esquinas redondeadas, su cierre de goma para sujetar las páginas y su bolsillo interior. Un buen compañero de viaje en formato de bolsillo que, como explican en su web, ha guardado bocetos, apuntes, historias y sugerencias de artistas e intelectuales de los dos últimos siglos.

Esta nueva colección de cuadernos Moleskine está dedicada a nuestras pasiones, a esas pequeñas cosas que nos hacen la vida más agradable. Podemos almacenar, archivar, tomar apuntes y personalizar nuestro diario según nuestras necesidades y sentimientos.

El Wellness Journal que me he comprado yo sirve para llevar un seguimiento de tu cuerpo y tu bienestar. Está basado en seis plantillas: metas personales, registro de ejercicios, dieta, salud general, juegos e inspiraciones. Además, incluye una tabla de calorías, un calendario con las frutas y verduras de temporada y secciones en blanco con etiquetas adhesivas para personalizar el contenido.

Estoy deseando empezar a rellenarlo con dietas de comida sana (para ver si consigo al fin tomar 5 piezas de fruta y verdura al día), tablas de ejercicio específicas, técnicas de relajación, tratamientos de belleza y otras muchas cosas... con el fin de llevar una vida más sana y tener un seguimiento escrito de mi estado físico en general. El súmmum para una neurótica hipocondríaca como yo.

Estos diarios se pueden comprar en El Corte Inglés y cuestan unos 20 euros. Aquí os dejo un vídeo demostrativo de 30 segundos del Wellness Journal.

 
El próximo diario Moleskine que me compre será el de recetas, que además lleva cubre páginas para que no se manchen...