martes, 8 de mayo de 2012

Mis libros de repostería (y alguno más)

Siempre que hago una receta de un libro, lo indico para que, si os parece interesante, lo busquéis. A veces me escribís preguntando por los libros de repostería que utilizo y, por eso, hoy me gustaría hacer una recopilación de algunos de los libros que tengo, para enseñaros cuáles son mis favoritos, los que más uso e incluso las últimas incorporaciones.


Mis libros de repostería de cabecera son The Hummingbird Bakery Cookbook y The Primrose Bakery Book, ambos de pastelerías londinenses. Son los que más utilizo y de los que más recetas tengo en lista para probar. Las tartas (pies y cakes), bizcochos, cupcakes y galletas que he hecho de estos libros han sido siempre deliciosos. Os recomiendo tener uno de los dos (o los dos) siempre en vuestra cocina. No os decepcionarán.



Para dulces especiales o diferentes son muy recomendables los libros: Cake pops de Bakerella, Miette de la famosa pastelería de San Francisco y Whoopie pies. El primero es muy divertido por todas las decoraciones tan diferentes que puedes hacer con tus cake pops. El segundo tiene unas tartas preciosas y muy apetecibles, me encantan sus layer cakes (pasteles de varias capas) como el de la portada. Y el tercero es muy útil si quieres aprender a hacer whoopie pies, ya que recoge las recetas de los bizcochos y rellenos más recomendables para estos pequeños dulces. Además, son muy fáciles de hacer.



Entre los libros que tengo más específicos de decoración de dulces, mis favoritos son Peggy's Favourite Cakes & Cookies de Peggy Porschen y Book of Iced Biscuits de Biscuiteers. Me gusta éste de Peggy Porschen entre todos sus libros porque es el que recoge sus mejores tartas, cupcakes y galletas (aunque acaba de sacar uno nuevo que estoy deseando comprarme, Boutique Baking). Las decoraciones de Peggy Porschen son impresionantes, sobre todo sus flores, absolutamente maravillosas. El libro de Biscuiteers es muy interesante para decorar galletas porque tiene una buena variedad de recetas y diseños temáticos bastante sencillos y muy vistosos.



Uno de los libros que, aunque tiene repostería, me gusta sobre todo por sus recetas saladas es La cocina de Nigella Lawson. Se lo he dejado a mi madre y le encanta, porque las recetas, además de riquísimas, son fáciles, rápidas y saludables. Deliciosa la crema de calabaza y boniato, los tomates asados a la luz de la luna, la ensalada de higos y jamón serrano, el risotto de queso cheddar... ¡todo!

Para desayunos utilizo bastante el libro Brunch, que tiene recetas fáciles tanto dulces como saladas, y otro de Batidos y Zumos de Parragon, con un montón de bebidas apetecibles. Los dos podéis encontrarlos en Fnac.


También tengo otros libros de muffins, cupcakes, tartas dulces y saladas, recetas con chocolate, etc., de los que saco algunas ideas. Pero los anteriores son los que más me gustan. 

Para terminar os quería hablar de mi última adquisición, que me tiene enamorada. Es el fantástico libro de Amy Atlas, Sweet Designs. Si os gusta preparar fiestas, este libro es imprescindible. Tiene recetas, manualidades, estilos de decoración... todo con una presentación muy cuidada, explicado paso a paso y especificando los materiales que necesitamos para cada fiesta. Os lo recomiendo porque sé que os va a encantar desde la primera hasta la última página.


Mi lista de deseos en cuanto a libros de repostería es el doble de larga, pero tendré que ir poco a poco, porque con los que tengo y el poco tiempo que me queda libre, ya no doy a basto a preparar recetas. 

Espero que os hayan gustado mis recomendaciones, aunque estoy segura de que muchos ya tenéis algunos de estos libros en vuestras estanterías. ¿Me equivoco?

¡Feliz martes!

martes, 1 de mayo de 2012

Las 10 mejores cosas de nuestro viaje a Las Vegas

Hace un par de semanas os hablé de las mejores cosas de nuestro viaje a Nueva York, pero me faltaba hablaros de la otra mitad de nuestra luna de miel: Las Vegas. Como en el post sobre NY, he hecho una selección con las mejores cosas de nuestro viaje a Las Vegas.

1. La bienvenida a Las Vegas

Después de haber visto la ciudad en tantas películas y series, cuando llegamos a Las Vegas Boulevard y vimos el cartel iluminado dándonos la bienvenida a la fabulosa Las Vegas… no podía creer que estuviéramos ahí. Es una ciudad deslumbrante, llena de luces y de hoteles espectaculares. Una ciudad hecha para divertirte. Y eso fue lo que hicimos en los cuatro días que estuvimos allí.

2. Los hoteles y casinos 

Como os decía antes, hay hoteles y casinos realmente espectaculares en Las Vegas. Algunos son clásicos, como el Bellagio, otros tienen una montaña rusa gigante, como el Hotel New York, y otros reproducen los canales de Venecia con un soleado cielo pintado sobre tu cabeza, como The Venetian. Por supuesto, visitamos todos estos hoteles y casinos, entre los que se encontraba el mítico Hard Rock, cuya guitarra gigante se ha convertido ya en un icono más de Las Vegas.

Nuestro hotel, Aria, es uno de los últimos que se han construido en la ciudad. Si vais a Las Vegas os lo recomiendo porque es precioso, sus habitaciones son gigantes y en ellas todo se controla con una especie de tablet: la luz, las cortinas, la música, la televisión, la temperatura... Además, entre sus muchos establecimientos, cuenta con una pastelería del repostero Jean Philippe, donde todos los dulces son extraordinarios.




3. Desayunar en la habitación del hotel con vistas al Strip

En Nueva York nos levantábamos pronto para recorrer la ciudad y tener tiempo para ver y hacer muchas cosas; pero en Las Vegas todo es más relajado. Puedes despertarte más tarde y desayunar tranquilamente en tu habitación mientras ves cómo la ciudad sigue su ritmo. En Las Vegas los casinos nunca cierran y, salgas a la hora que salgas, puedes ver a un montón de gente jugando en las mesas o caminando por el Strip, la calle principal de la ciudad, donde se acumulan la mayoría de los grandes casinos.


4. Ver un espectáculo de Elvis

Una de las cosas obligadas para hacer en Las Vegas es ver un espectáculo del Rey del rock. A diferencia de lo que creíamos, no hay tanta gente por la calle disfrazada de Elvis, pero sí hay bastantes espectáculos en los casinos relacionados con él. Casualmente, en nuestro hotel estaba el espectáculo más importante sobre Elvis, representado por el Circo del Sol, así que fuimos a verlo. "Viva Elvis" es un emotivo recorrido por la vida del cantante, acompañado por sus mejores canciones y las acrobacias del circo del sol. Un espectáculo increíble, que te hace adorar todavía más la música de Elvis.


5. Cenar con cócteles

Esto se puede hacer en muchos sitios, pero allí es bastante más habitual. En España solemos cenar con vino y después ya pasamos a las copas. Aquí me pareció muy divertido ir probando distintos cócteles durante la cena. En las fotos, podéis ver algunos de los cócteles que tomamos (de izquierda a derecha y de arriba a abajo): Berrylicious, Martini de pepino, algodón de azúcar y mango picante. ¡Riquísimos!


6. Visitar una wedding chapel

Volver a casarnos no era uno de nuestros planes en Las Vegas, aunque supongo que puede ser algo muy divertido. Lo que sí hicimos fue visitar algunas de las wedding chapels que había en casinos como el Flamingo o el Bellagio, eran jardines interiores muy cuidados con gazebos para celebrar los enlaces. Pero la más famosa de todas las wedding chapels dicen que es "Graceland Wedding Chapel", una de las más antiguas de Las Vegas y donde, además, imitadores de Elvis ofician las bodas. Por lo visto, muchos famosos se han casado en esta capilla, como el cantante Bon Jovi. Una pena que estuviera un poco alejada y no tuviéramos tiempo de ir a verla.


7. Disfrutar de una relajante tarde en pareja

Al no tener prisa, otra de las cosas que puedes hacer (y que viene genial después de una semana sin parar en NY), es disfrutar de una relajante tarde de spa y masaje en pareja (yo, además, aproveché para hacerme la manicura). Nosotros no nos movimos de nuestro hotel Aria, porque tenía unas instalaciones y servicios muy atractivos, pero uno de los sitios más recomendados de masajes en Las Vegas es el "Bocaray Massage", aunque está bastante alejado del centro. Este tipo de cosas puedes disfrutarlas en cualquier sitio, pero hacerlo en tu luna de miel, mejora la experiencia.


8. Los contrastes

La gente va a Las Vegas a divertirse y gastarse el dinero de muchas formas distintas. Puedes desde comprar en tiendas caras (Prada, Tiffany & Co., Louis Vuitton, Gucci...), hasta visitar clubs de striptease. Todo está unido y, por eso, llaman más la atención los contrastes. Es como un parque temático para adultos con muchos entretenimientos, donde todo está diseñado para que te gastes dinero (atravesar un casino sin perderte entre sus máquinas y mesas de juego es casi misión imposible).



9. Cenar en el Hotel París

El Hotel París tiene un restaurante en forma de Torre Eiffel, y uno de sus mayores atractivos es estar situado justo en frente del Hotel Bellagio. Mientras tomas una deliciosa (aunque nada barata) cena, puedes disfrutar del espectáculo de las fuentes del mítico hotel y contemplar toda la avenida de hoteles y casinos iluminados. Os recomiendo reservar con antelación para que os den una de las mesas junto a la ventana.

Lo mejor de la cena fue el postre que pedí, un riquísimo (y enorme) soufflé de pistacho, que os enseño más abajo. El camarero, al traérmelo, me dijo que la gente siempre pedía el soufflé de chocolate, pero que éste era su favorito.






10. Ganar

No puedes ir a Las Vegas y no jugar en sus casinos. La ciudad tiene muchos atractivos, pero obviamente el juego es el mayor de ellos. No importa la hora que sea, siempre verás a gente jugando en los casinos; pero a primera hora de la noche es cuando más personas se reúnen en torno a las mesas de juego. Aunque parezca que pasas desapercibido entre tanta gente, hay muchísima vigilancia. Al minuto de sentarme en una mesa de ruleta y antes incluso de poder cambiar fichas, se me acercó un señor para pedirme el carné (la edad mínima para jugar son 21 años y yo tenía 29, así que le agradezco el cumplido).

Nuestra experiencia con el juego en Las Vegas fue muy positiva. En la ruleta perdimos y enseguida recuperamos, en las máquinas no tuvimos mucha suerte, pero en el blackjack ganamos  ¡150 dólares! Ya era divertido simplemente jugar en Las Vegas, pero ganar… mucho más.

Extra: El Gran Cañón

La excursión al Gran Cañón del Colorado fue una de las cosas más recomendables que hicimos en nuestra luna de miel. Cuando estuvimos en Nueva York aprovechamos para ver las cataratas del Niágara, y nos parecieron muy bonitas, pero no es algo que te deje sin palabras. El Gran Cañón, sí. Es realmente espectacular y supera a cualquier otro sitio que haya visitado. Ninguna foto refleja la inmensidad y belleza de ese lugar. Además, en la zona hay muchas ardillas monísimas que enseguida vienen a pedirte comida. Pero es mejor no dejar que se acerquen demasiado por el tema de las pulgas...

Y hasta aquí nuestra luna de miel. Espero que os haya gustado y os sirva un poco de guía por si algún día visitáis la fabulosa ciudad Las Vegas, algo que os recomiendo hacer.


¡Feliz semana!