Me gusta mucho hacer manualidades con los tarros de cristal que tengo en casa y que se van acumulando. Hace tiempo ya os enseñé cómo hacer un bonito farol decorativo, y llevaba tiempo queriendo hacer este jarrón flotante que vi en el fantástico blog Cupcakes and Cashmere. Por fin, el fin de semana pasado tuve un rato para ir a comprar los materiales que me faltaban. He hecho algunas modificaciones, que llevan un poco más de elaboración, pero sigue siendo muy fácil y rápido.

En la manualidad original utilizan un único tablón de madera, pero yo preferí comprar un listón de madera en Leroy Merlín de 9,5 cm. de ancho aproximadamente y lo corté allí mismo (tienen un banco de trabajo a la salida) en varios trozos de 40 cm. También compré un listón más pequeñito, para sacar un par de tablitas pequeñas que hicieran de sujeción trasera.
Primero, con un papel de lija alisamos los extremos cortados. Después, alineamos las tablas dejando un poco de espacio entre ellas (1 mm. aproximadamente), para que no estén completamente pegadas. Bajamos un poco la del medio y clavamos encima las tablillas pequeñas con 6 clavos cortos.

Luego le damos la vuelta al tablón ya clavado y lo pintamos con pintura blanca y una brocha. Yo quería que se vieran las vetas de la madera, así que sólo le di una mano de pintura.

Cuando se haya secado la pintura, colocamos el tarro o tarros de cristal que queramos utilizar y marcamos con un lápiz dónde irán los agujeros que haremos con el taladro para el alambre de sujeción. En la manualidad original ponen un único tarro centrado. Podéis hacer eso o, como yo, utilizar un tarro pequeño y otro más grande, colocados a distintas alturas.
Colocamos el alambre (yo utilicé uno dorado que compré en la tienda de manualidades Abacus) alrededor de los tarros dando varias vueltas y cuidando que los extremos queden en la parte inferior, para que no se salgan los tarros una vez colgados. Después pasamos los extremos por los agujeros que habíamos taladrado y, en la parte trasera del tablón, los enroscamos de forma que queden bien sujetos.
Para colocar el asa, simplemente tenemos que hacer dos agujeros más donde queramos que vaya y pasar por ahí el alambre, enroscando bien los extremos. Si no queréis poner asa, podéis colocar un par de tornillos detrás como los de colgar cuadros.

Llenáis los tarros de agua, colocáis unas cuantas flores y ya tenéis un bonito jarrón flotante para colocar donde queráis. Yo lo he puesto en el dormitorio y me encanta cómo queda.
Os animo a que hagáis esta manualidad con los tarros que tenéis por casa, porque ya habéis visto que es muy fácil y rápida, y el resultado es chulísimo.
¡Feliz domingo!















