Como ya os comenté en el DIY del tipi indio, hace un par de semanas fue el cumpleaños de mi sobrina Martina. Y para que en su cumple estuviera más guapa aún si cabe, quise hacerle una pequeña corona con flores naturales, aprovechando que la primavera nos permite elegir entre una gran variedad de ellas.
Para hacerla, utilicé: tres tipos de alambre de diferente grosor, alicates y tijeras, un lazo, washi tape rosa (lo ideal es cinta floral, pero yo no encontré) y las flores que queramos utilizar.
Para elegir las flores, lo primero que tenemos que decidir son los colores de nuestra corona. Yo quería que tuviera blanco, amarillo, fucsia y morado, así que elegí las flores que veis en la foto: margaritas, rosas mini, paniculata, minutisas (o clavel del poeta) y unas florecitas moradas que no sé cómo se llaman.
Lo primero que hice fue cortar un trozo del alambre más grueso y cubrirlo con el lazo y el washi tape rosa.
Con el alambre más fino de todos, que era como hilo dorado, formé ramitos con las flores moradas para que tuvieran más presencia y fueran más fáciles de sujetar a la corona, ya que sus tallos eran muy finos.
Después, con el alambre mediano, fui sujetando las flores a la corona y aplastando las puntas hacia dentro con los alicates, de forma que no quedara ningún extremo que pudiera pinchar.
Y, por último, recubrí con un poco más de washi tape los extremos de la corona.
Para que las flores estén frescas y tengan buen aspecto, lo mejor es hacer la corona el mismo día. Si no es posible, siempre podemos guardar la corona dentro de un recipiente hermético en la nevera y rociar las flores con un poco de agua. Aguantarán dos o tres días, aunque no estarán igual de frescas.
La verdad es que a Martina no le duró mucho rato puesta la corona, pero pude hacerle alguna foto para que vierais lo bien que le quedaba. Además, aunque en la foto no se puede ver entero, Martina llevaba este vestido de Zara, que le iba genial con la corona de flores.
Si no queréis hacerla con flores frescas porque duran muy poquito, siempre podéis utilizar flores secas o de seda y conservar así vuestra corona.
¡Feliz domingo!


















