Hoy os traigo un post "do it yourself" que hemos hecho esta semana y que me tiene enamorada. ¡No paro de mirarlo de lo bonito que es! Se trata de un cake stand estilo "Alicia en el País de las Maravillas" (ya os he comentado alguna vez lo mucho que me gusta ese libro), que hemos hecho el Chico Pecoso y yo a partir de varios platos y una taza.
Es un DIY que llevábamos pensando algún tiempo, desde que descubrí estos cake stands tan bonitos (pero tan caros), que llevan años en mi "wish list". Hemos tardado en animarnos a hacerlo por miedo a romper los platos con el taladro y porque no sabíamos cómo solucionar el tema de la taza (que para mí era imprescindible), pero a continuación os explico todo paso a paso.
Es un DIY que llevábamos pensando algún tiempo, desde que descubrí estos cake stands tan bonitos (pero tan caros), que llevan años en mi "wish list". Hemos tardado en animarnos a hacerlo por miedo a romper los platos con el taladro y porque no sabíamos cómo solucionar el tema de la taza (que para mí era imprescindible), pero a continuación os explico todo paso a paso.
Lo primero que hicimos fue elegir los platos que iba a llevar el cake stand y para eso recurrí a la preciosa tienda My Home Style y compré varios platos de la marca Greengate con diferentes estampados y tamaños (25 cm, 20,5 cm y 15 cm) pero con colores similares. También podéis utilizar platos desparejados que tengáis en casa o platos antiguos comprados en el rastro, por ejemplo. Yo compré la taza en Amazon UK porque buscaba un estilo muy concreto, pero en Zara Home también tienen tazas preciosas que os pueden servir. Las varillas para el cake stand son muy baratas, yo compré un pack de tres en Amazon España por 8 euros. El resto de cosas que necesitáis para el DIY las podéis conseguir fácilmente en cualquier ferretería, como la broca para cerámica de 6 mm.
Antes de arriesgarnos a taladrar uno de los bonitos platos de Greengate, hicimos la prueba con uno de Ikea y quedó fenomenal. Para absorber las vibraciones del taladro colocamos un bloque de plastilina debajo del plato, sobre una tabla de madera. También cubrimos la parte superior del plato con washi tape para repartir la tensión y evitar desconchones, y dibujamos el centro con un compás.
A la hora de empezar a taladrar es conveniente hacer la primera muesca con un clavo y un martillo para que la broca no se mueva.

Además, es necesario quitar el percutor y añadir de vez en cuando agua sobre el plato para evitar que la broca se caliente demasiado. Hay que tener cuidado de no tocar el taladro con las manos mojadas y llevar gafas como protección mientras taladramos, por las esquirlas que puedan saltar.
Se tarda bastante en hacer cada agujero (a nosotros nos costó unos 10 minutos por cada plato), así que tened paciencia. Esa es la única complicación del DIY, el resto es simple montaje.

Además, es necesario quitar el percutor y añadir de vez en cuando agua sobre el plato para evitar que la broca se caliente demasiado. Hay que tener cuidado de no tocar el taladro con las manos mojadas y llevar gafas como protección mientras taladramos, por las esquirlas que puedan saltar.
Se tarda bastante en hacer cada agujero (a nosotros nos costó unos 10 minutos por cada plato), así que tened paciencia. Esa es la única complicación del DIY, el resto es simple montaje.
Para eso, al Chico Pecoso se le ocurrió una idea tan sencilla como genial: darle la vuelta a las varillas para poder incluir en esa parte una varilla roscada del tamaño necesario (la podéis encontrar en cualquier ferretería y os la cortan al tamaño que queráis), en nuestro caso de 6 mm de grosor y 40 mm de largo. Lo único que hay que cambiar es el tornillo final por una tuerca fina que quedará debajo del plato grande y no se notará si vuestro plato tiene hueco debajo, como suele ser habitual.
Lo bueno de este cake stand es que podéis desmontarlo para guardar y además montarlo del tamaño y pisos que queráis para cada ocasión: con taza, sin taza, con dos pisos grandes, con dos pisos pequeños, con tres pisos, con cuatro...
Y si en vez de tres platos, agujereáis más de distintos colores, podéis ir combinando vuestro cake stand de acuerdo a la decoración que queráis poner.
No le tengáis miedo a este DIY, porque es mucho más fácil de lo que parece. Y os aseguro que vuestros tés y meriendas lucirán aún más bonitos con este cake stand hecho por vosotros.
Nosotros celebramos un delicioso "no cumpleaños" para estrenarlo.
Y si en vez de tres platos, agujereáis más de distintos colores, podéis ir combinando vuestro cake stand de acuerdo a la decoración que queráis poner.
Nosotros celebramos un delicioso "no cumpleaños" para estrenarlo.
¡Feliz domingo!

























