domingo, 13 de septiembre de 2015

5 combinaciones de floats (refresco + helado)

Para los que no sepáis qué es un float os diré que consiste simplemente en combinar refrescos con helado (normalmente de vainilla) y que se inventó hace más de 100 años. Es una bebida muy popular en EEUU, aunque también en Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y en algunos países de Latinoamérica, donde recibe el nombre de "vaca negra". Podéis leer más información sobre todo esto en Wikipedia.

Ya os enseñé esta foto en Instagram hace unos meses del primer float que me preparé y este verano, en nuestro viaje a Mallorca, concretamente en Sóller, pudimos probar otra combinación que me pareció en principio atrevida, pero que está riquísima: zumo de naranja natural con helado de vainilla. Así que al volver de vacaciones, decidimos probar en casa algunas combinaciones más. A continuación os dejo una lista de nuestras preferidas:

1. Coca-Cola con helado de vainilla:  

Un clásico de los floats y puede que la más popular de todas las combinaciones. Su sabor me recuerda a los helados "Drácula" que comíamos de pequeños, pero sin el relleno de fresa. Está riquísimo y, en mi opinión, mejor con mucho helado.

- 1 lata de Coca-Cola
- 3 bolas de helado de vainilla
- Cerezas al marrasquino para decorar (yo las compro aquí)

2. Zumo de piña con helado de coco: 

Una versión divertida y sin alcohol de la clásica "piña colada" que, si queréis, podéis hacer burbujeante añadiendo un poco de soda o gaseosa.

- 1 vaso de zumo de piña
- 2 bolas de helado de coco
- Rodaja de piña para decorar

3. Zumo de naranja con helado de vainilla: 

Una sorprendente y deliciosa combinación, donde podéis sustituir el zumo por refresco de naranja, si queréis el efecto burbujeante típico de los floats, o incluso la vainilla por helado de naranja si no sois demasiado atrevidos.

- 1 vaso de zumo de naranja natural
- 2 bolas de helado de vainilla
- Rodaja de naranja para decorar

4. Sprite con helado de limón: 

Este float es una forma sencilla y rápida de hacer un sorbete de limón sin alcohol. Podemos usar Sprite, 7 Up o simplente soda o gaseosa (aunque no tendrá ese toque lima-limón). También podemos hacer una versión sin burbujas utilizando limonada en lugar de refresco (esto lo he visto en los dibujos animados preferidos de Miranda, "El pequeño reino de Ben y Holly").

- 1 lata de Sprite
- 3 bolas de helado de limón
- Rodaja de lima para decorar

5. Champagne con helado de frambuesa: 

Hace algunos años preparamos en casa por nuestro aniversario unos sorbetes de cava con helado de mango que estaban deliciosos, pero esta versión con frambuesa nos ha gustado todavía más. Tiene un sabor delicado y riquísimo, ni demasiado dulce ni demasiado ácido. Tenéis que probarla porque os encantará.

- 1 copa de champagne o cava
- 1 bola de helado de frambuesa
- Frambuesa o fresa para decorar

Y hasta aquí nuestros floats favoritos. Hemos probado también otros con refrescos de cereza, granada, pomelo, sidra e incluso cerveza negra, pero no nos acabaron de convencer. Si sois atrevidos, os animo a que probéis vuestras propias combinaciones (añadiendo incluso siropes) y que me contéis cuáles os han gustado más.

¡Feliz domingo!


domingo, 6 de septiembre de 2015

El mejor desayuno del mundo

¡Hola a todos! Espero que hayáis pasado un buen verano. Yo, después de dos meses de descanso, vuelvo con ganas de contaros algunas de las experiencias que he podido disfrutar este verano, como este desayuno-degustación que tomamos en el Hotel Hospes Maricel de Mallorca y que se ganó hace unos años la calificación de "mejor desayuno del mundo".

Desde que lo vi en el delicioso blog The Breakfast Lover estaba deseando probarlo y os aseguro que es totalmente recomendable. Se compone de siete pasos y puede durar entre dos y tres horas. Al principio estuvimos dudando si reservarlo o no, porque con Miranda es complicado estar tanto rato sentados, ya que le encanta explorar los sitios nuevos y corretear por ahí. Pero me alegro de habernos atrevido porque luego pudimos apañarnos sin problemas. Estuvo durmiendo un rato al principio, luego le dimos a probar algunos de los zumos y tostadas que nos sirvieron y estuvo un ratito viendo dibujos en la trona. Además, entre plato y plato, el Chico Pecoso la llevaba a pasear por la terraza, así que estuvo muy entretenida.

Una de las cosas más impresionantes de esta experiencia son las preciosas vistas de la Bahía de Palma que puedes contemplar mientras disfrutas del copioso desayuno.

En la página web del hotel hay un listado de los platos que componen el desayuno, pero es algo distinto al que nos sirvieron a nosotros (suele variar según la temporada del año), así que os lo explico un poco de memoria y os señalo entre paréntesis qué platos fueron los que más me gustaron.

Primer paso: zumos de frutas. En nuestro caso fueron zumos de naranja, manzana verde (mi favorito), lichi y fruta de la pasión.

Segundo paso: yogures y frutas. Nos sirvieron crema de moka con chantilly (mi favorita), mousse de chocolate y cerezas, yogur de frambuesa y vainilla con cereales crujientes, arroz con leche, sandía con hierbabuena y melón en reducción de zumo de naranja.

Tercer paso: tostadas con mantequillas y mermeladas. Aquí pudimos degustar mantequilla de frambuesa, mantequilla de puerro (mi favorita), mantequilla de salmón, crema de chocolate, y mermelada de melocotón y vainilla. Este paso fue posiblemente el que más me gustó de todos, me pareció realmente original y algunas mantequillas, como la de puerro, fueron un auténtico descubrimiento.

Cuarto paso: bocados salados. Un delicioso surtido compuesto por sandwich de trufa y queso mahonés, kataifi con chistorra, ensaimada con miel y sobrasada (mi favorito), crema de foie con jamón ibérico, rollito de morcilla, empanadilla rellena de pollo al curry y ravioli de atún con salsa de soja.

Quinto paso: huevos. Aquí nos sirvieron un huevo pochado con setas y crema de avellanas, acompañado de pan de morcilla y una copa de vino blanco. (En la foto podéis ver a Miranda entretenida con el iPad).

Sexto paso: surtido de dulces. En nuestro caso fueron: brownie, ensaimada de albaricoque rellena de crema (mi favorito), empanadillas de melocotón y canela, y cremadillo de crema y almendras.

Séptimo paso: bebidas. Para finalizar nos sirvieron varias infusiones, café y chocolates. En concreto, infusión de hierbaluisa con naranja, infusión de anís con hierbas, té verde, batido de chocolate negro con lavanda, chocolate blanco a la taza con cardamomo (mi favorito) y capuccino.

A pesar de la gran cantidad de platos que nos sirvieron, lo cierto es que pudimos terminarnos casi todo. Pero, eso sí, acabamos llenísimos y nos sirvió de desayuno/comida, todo junto.

En resumen, una experiencia maravillosa para los amantes de los desayunos, tanto por el delicioso surtido de platos dulces y salados, como por las preciosas vistas y la tranquilidad del ambiente. Si estáis por Mallorca, os recomiendo que paséis a probarlo.

¡Feliz domingo!