domingo, 9 de diciembre de 2012

Bebidas navideñas: ponche de huevo, vino especiado y chocolate caliente

Ya se respira Navidad por todas partes y ¡me encanta! Me hace feliz ver las luces decorativas de las tiendas, adornar el árbol, pensar en los regalos que voy a hacer o preparar estas ricas bebidas navideñas, que os enseño hoy. El ponche de huevo (eggnog) es una bebida típica de esta época del año en EE.UU. y Canadá, el vino caliente especiado (glögg o glühwein) es muy popular en los países del norte de Europa, y el chocolate caliente es un clásico entre las bebidas invernales, que no necesita presentación.


Ponche de huevo (eggnog) 

Este ponche típico de Navidad en EE.UU. y Canadá está sencillamente riquísimo. Tiene un sabor muy suave y dulce, que recuerda un poco al Baileys. Aquí os dejo la receta clásica, aunque existen algunas variantes, con más o menos alcohol.

Para 3-4 personas (con estas proporciones, el ponche tiene unos 4º de alcohol):

-2 tazas de leche
- 2/3 de taza de azúcar
- 1/2 vaina de vainilla con sus semillas
- 6 yemas
- 1/3 de copa de whisky (opcional)
- 1/2 taza de nata para montar
- Nuez moscada

Calentamos la leche en un cazo a fuego medio junto con el azúcar, las semillas de vainilla y su vaina, durante un par de minutos hasta que el azúcar se disuelva. 

En un bol aparte batimos las yemas de huevo. Luego, sin dejar de batir, añadimos poco a poco la leche caliente. Una vez incorporada, vertemos toda la mezcla de nuevo en el cazo y la calentamos a fuego medio-bajo durante media hora sin dejar que hierva.

Después pasamos la mezcla a un bol y le añadimos el whisky y la nata. Lo mezclamos bien y dejamos que se enfríe completamente, antes de cubrirlo con un plástico y refrigerarlo. Para servirlo, espolvoreamos con un poco de nuez moscada. 

NOTA: El ponche de huevo o eggnog es una bebida que se toma habitualmente fría, aunque también puede tomarse caliente. Se puede hacer la variante sin alcohol eliminando el whisky o, si preferimos, sustituirlo por otros licores como ron o brandy. 


Vino caliente especiado (glögg o glühwein)

Este tipo de vino caliente ya se tomaba durante la Edad Media. Hay diferentes variantes dependiendo del país: en Alemania y Austria (donde se denomina glühwein) le añaden anís estrellado y corteza de limón; sin embargo, en Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca (donde se denomina glögg) se elabora con jengibre y semillas de cardamomo, además de servirse con almendras peladas y pasas.



Para 4 personas: 

- 750 ml. de vino tinto
- 8 clavos
- 1 rama de canela
- 2 trozos de corteza de naranja (sin la parte blanca)
- 1 cucharadita de semillas de anís
- 1/2 cucharadita de jengibre molido
- Azúcar o miel al gusto (yo le eché 2 cucharadas de azúcar y 5 de miel, porque me gusta dulce)

Dejamos cocer todos los ingredientes durante una hora a fuego bajo, sin llegar a hervir. Luego lo colamos y añadimos el azúcar o miel, según lo queramos de dulce. Servimos el vino caliente en tazas acompañado de una ramita de canela.

NOTA: En Ikea venden botellas de glögg ya elaborado, con y sin alcohol (podéis verlo aquí). Y en Habitat tienen ahora por Navidad, unos kits con 6 bolsitas de especias para hacer glögg, por 4 euros.


Chocolate caliente (hot chocolate o hot cocoa)

En estos días de frío previos a la Navidad, ¿puede haber algo más reconfortante que una taza de chocolate caliente? Esta es otra receta clásica del invierno, que cuenta con multitud de variantes, a cada cual más rica. A mí me gusta con chocolate negro semidulce, cacao, leche y coronado con un poco de nata y canela.



Para 2-3 personas:

- 2 tazas y media de leche
- 80 gr. de chocolate negro semidulce (yo uso de 55%)
- 2 cucharadas de cacao puro en polvo
- 2 ó 3 cucharadas de nata montada
- Canela en polvo

Ponemos la leche en un cazo y la calentamos a fuego medio. Añadimos el chocolate en trozos y el cacao y removemos hasta que el chocolate se haya disuelto por completo. Lo servimos caliente con una cucharada de nata montada, un poco de canela y unas virutas de chocolate.




Tres bebidas navideñas muy diferentes pero igual de deliciosas. Mi padre dice que prefiere el vino especiado, el Chico Pecoso opina que el mejor de todos es el ponche de huevo y mi madre se queda, sin dudarlo, con el chocolate caliente (igual que yo). ¿Con cuál os quedáis vosotros?

¡Feliz domingo!

domingo, 2 de diciembre de 2012

Nuestro calendario de adviento

Este año, el Chico Pecoso y yo nos hemos animado a hacer nuestro primer calendario de adviento. Pero los regalitos que hemos puesto dentro de las bolsas no son para nosotros, sino para nuestro perrito Totoro, que el día de Nochebuena hará ya un año que forma parte de nuestra familia. 



Por eso, nos hacía ilusión hacer este calendario para él y darle un premio o juguete diferente cada día hasta Navidad. Así que le compramos algunos cosas que le encantan (como los huesos) y otras sorpresas nuevas (como los caramelos de frutas, las salchichas de pollo o los juguetes).




Para hacer el calendario utilizamos materiales que ya teníamos en casa: diferentes telas, cajitas, washi tapes, troqueladores, sellos y tintas, cartulinas, etc. Las bolsitas de tela, la tinta y varios troqueladores son de Holamama Shop. Los sellos de letras y números son de Muji. Las cajitas de cartón son de Abacus y los washi tapes, de Washitape.es.



Para colocar nuestro calendario de adviento, utilizamos la pizarra que tenemos en la cocina (y que os enseñé aquí) y la trasladamos al salón. Allí colgamos las diferentes bolsitas formando guirnaldas y las decoramos cada una con su número y con diferentes motivos navideños.

Pusimos cuatro tipos diferentes de envoltorio: bolsas de tela, sacos hechos con tela de Panamá blanca, otros con tela de saco y cajitas de cartón. Las bolsas de tela las decoramos con washi tapes rojos (lisos, de rayas y de corazones) y las cajitas, con lazos de varios colores.




El acebo que pusimos en algunos sacos lo hice con botones y cartulina, como os enseñé el año pasado en las felicitaciones navideñas hechas a mano.



Para decorar la pizarra utilizamos estrellas (en la parte de arriba) y copos de nieve de cartulina, todo hecho con los troqueladores que os he mostrado antes. 



Y ayer, 1 de diciembre, inauguramos nuestro calendario de adviento dándole la primera sorpresa a Totoro (que ya estaba algo impaciente mirando los sacos y olfateando los premios que tienen dentro).



Le gustó tanto que, después de zamparse el premio, decidió llevarse también la bolsa.

¡Feliz domingo!