domingo, 16 de noviembre de 2014

Bundt cake de arándanos y naranja

Cada año, el día 15 de noviembre se celebra en EE.UU. el National Bundt Cake Day, y yo quise unirme ayer a la celebración preparando este riquísimo bundt cake de arándanos y naranja. Os recomiendo que lo probéis porque es muy sencillo de preparar y estoy segura de que os encantará.

La receta está basada en ésta de Martha Stewart pero con algunas pequeñas modificaciones y adaptada al molde para bundt cake de 6 tazas.

Ingredientes:

- 170 gr. de harina
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 1/4 de cucharadita de sal
- 115 gr. de mantequilla
- 75 gr. de azúcar moreno
- 75 gr. de azúcar blanco
- 2 huevos grandes
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 120 gr. de yogur griego
- 125 gr. de arándanos
- La ralladura de una naranja

Precalentamos el horno a 175º. Mezclamos la harina con la levadura y la sal, y reservamos. En otro bol, batimos la mantequilla a velocidad alta con los dos tipos de azúcar hasta que quede suave y ligera. Añadimos los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada adición; y a continuación añadimos la vainilla. Bajamos la velocidad y vamos incorporando la harina en tres veces, intercalándola con el yogur (en dos veces). 

Mezclamos la ralladura de naranja con los arándanos y una cucharadita de harina (para que no se vayan al fondo del bizcocho). Los incorporamos con cuidado a la masa y la vertemos dentro de un molde de bundt cake previamente engrasado.

Metemos el molde en el horno sobre una rejilla a 175º durante aproximadamente 45 minutos (sabremos que está listo cuando pinchemos con un palillo y salga limpio).

Pasado este tiempo, sacamos el bundt cake del horno y lo dejamos enfriar dentro del molde durante unos 20 minutos. Luego le damos la vuelta, lo desmoldamos y dejamos que se enfríe del todo sobre una rejilla.

Una vez frío, espolvoreamos nuestro bundt cake con un poco de azúcar glas y ya estará listo para servir.

Es un bizcocho riquísimo, muy tierno y esponjoso. Además, la frescura de los arándanos y el aroma especial de la naranja forman una combinación deliciosa.

A mí me encantan los bundt cake, no sólo por sus formas bonitas, sino también porque, gracias a sus moldes, se cocinan perfectamente por dentro y quedan espectaculares.

Un bizcocho perfecto para merendar, acompañando nuestro café o té de la tarde. A mí me gusta servirlo con un poco de yogur griego. ¡Que lo disfrutéis!

¡Feliz domingo!


domingo, 9 de noviembre de 2014

Cómo preparar una tabla de quesos

Hace unos meses, cuando estaba de descanso del blog por el nacimiento de Miranda publiqué una foto en Instagram de una tabla de quesos que preparamos el Chico Pecoso y yo para cenar. Y Belén, una seguidora del blog, comentó que parecía una foto de post de vuelta al blog (lo que me hizo mucha ilusión). Pero, aunque no lo era, me pareció una muy buena idea, así que gracias a Belén os traigo hoy este post con algunos consejos sobre cómo preparar una deliciosa tabla de quesos.

Los quesos

Lo primero y más importante es la elección de los quesos que formarán parte de nuestra tabla. Podemos poner el número de quesos que queramos, pero entre 4 ó 5 tipos distintos es más que suficiente. Lo recomendable es que en la tabla haya quesos de las tres leches, es decir, cabra, vaca y oveja, para que la degustación sea más enriquecedora; y con diferentes texturas y puntos de dureza (tierno, curado, azul...).

En nuestro caso, los quesos que veis en la tabla son los que solemos tener siempre en casa (los usamos mucho en sándwiches) y casualmente cumplen estos puntos. De izquierda a derecha: semicurado de cabra, Grana Padano (curado y de vaca), brie (tierno y de vaca) y roquefort (azul y de oveja).

Es importante también servir los quesos a temperatura ambiente (sacarlos al menos media hora antes de la nevera), dejar varios trocitos de cada uno ya cortados sobre la tabla y consumirlos empezando por los más suaves (como el brie) y acabando por los más fuertes o aromáticos (como el Grana Padano y el roquefort).

Panes variados

El pan es un imprescindible a la hora de servir una tabla de quesos. Lo ideal es poner distintos tipos de pan (blanco, cereales, pan tostado) y también algunas galletas saladas para acompañar el queso y facilitar su combinación con otros ingredientes.

Para este tipo de cenas a mí me gustan mucho las galletas Tuc y los panecillos variados de nueces, aceitunas negras, semillas de calabaza, etc.

Algo salado

Las tablas de quesos también es recomendable acompañarlas por algún otro plato salado, como una pequeña tabla de fiambres y embutidos, algunas aceitunas, encurtidos, etc.

Frutas, frutos secos y otros acompañamientos

Por supuesto, para combinar con los diferentes quesos no pueden faltar la fruta fresca (manzana, uvas, higos...) y algunos frutos secos (pasas, nueces, almendras, dátiles, orejones de albaricoque...). Es recomendable elegir algunos sabores dulces, ya que potencian el sabor de los quesos curados, así como texturas crujientes que contrasten con los quesos más tiernos.



Un ingrediente que nunca falta en nuestras tablas es la miel, que combina a la perfección con todos los quesos, así como alguna confitura de frutas y mostaza en grano, que es muy suave y deliciosa.

Las uvas, ya sean negras o blancas, tampoco deben faltar nunca para hacer honor al dicho. Ya sabéis, "uvas y queso saben a beso".

Para beber

Los quesos curados de sabor más fuerte combinan muy bien con vinos tintos, que realzan su sabor. Sin embargo, para los quesos más tiernos, un vino blanco, cerveza o sidra son mejores acompañantes. Si no bebéis alcohol (como yo, que la lactancia no me lo permite), podéis tomar mosto o cerveza 0,0.


Los cuchillos

Existen varios tipos de cuchillos para el queso indicados para uno u otro según su dureza. Nosotros tenemos este juego de tres cuchillos de Anthropologie que veis en las fotos.

El cuchillo con forma de espátula se suele utilizar en quesos muy curados, en quesos azules u otros como el queso feta para cortar trozos irregulares o migas, que se recogen con el mismo cuchillo para servirlos sobre el pan o donde queramos.

El cuchillo largo es para quesos blandos y a veces tiene la hoja perforada para evitar que el queso se pegue al cuchillo. En estos quesos blandos y otros como el roquefort también se puede utilizar una lira para cortarlos con facilidad y que no se peguen.

El cuchillo pequeño está indicado para quesos muy duros, como el parmesano o el Grana Padano, y tiene la punta muy afilada para poder buscar mejor una veta por la que abrir una rebanada.

Para este tipo de quesos muy curados, nosotros también utilizamos muchas veces un pelador a modo de cuchillo o de rallador, para poder hacer lascas muy finas. Es muy práctico.


Mis combinaciones preferidas

Una de mis combinaciones preferidas es la de queso roquefort, manzana y nueces. Incluso la hacemos muchas veces en forma de sándwich para cenar, añadiendo también pasas.


Otra combinación sencilla y que me encanta es la del queso Grana Padano con miel (aunque he de decir que la miel y el roquefort también forman un bocado delicioso).

Y una tercera combinación que me gusta mucho es la de queso brie acompañado por mermelada de higos (otra opción muy rica y original es con mostaza en grano).

Si os gustan los quesos tanto como a nosotros, os animo a que preparéis una tabla así para alguna cena sencilla entre amigos o en familia. Será un éxito asegurado.

¡Feliz domingo!