domingo, 3 de julio de 2016

Nuestra escapada a la Serranía de Cuenca (con picnic incluido)

Hace dos años, nuestro mejor amigo se fue a vivir a un pueblecito de la Serranía de Cuenca. Pensábamos que quizás no tardaría mucho en aburrirse y volver al ajetreo de la ciudad, pero muy al contrario, cada vez está más decidido a quedarse a vivir allí. Y nosotros, después de ir a pasar unos días con él, no sólo lo entendemos perfectamente, sino que haríamos lo mismo si pudiésemos.

Su pueblecito se llama Huélamo y tiene las vistas más bonitas de toda la Serranía de Cuenca, porque está situado en la ladera de la montaña, en lugar de en el valle como el resto de pueblos de la zona. Nosotros nos alojamos en una casita rural, Los Ayales, que tiene una terraza preciosa con vistas al valle.


Huélamo tiene muy pocos habitantes y solamente un niño (de apenas un año), por lo que el parque del pueblo está un poco abandonado y la hierba te llega hasta la rodilla (aunque tiene cierto encanto, todo sea dicho).

Es un pueblecito muy tranquilo, rodeado de prados verdes y margaritas silvestres. Y precisamente en uno de esos prados llenos de margaritas, junto a un río, decidimos hacer un pequeño picnic.

Nos llevamos una cesta de picnic de Fortnum and Mason que me regalaron mis amigas por mi cumpleaños y algunas tablas de madera para servir la comida. 

Como a mi amigo Néstor le encantan los embutidos y quesos nos llevamos una cajita de productos de Original Taste y preparamos rebanadas de pan con cecina de León, secallona catalana (tipo fuet), chorizo de León (ya sabéis que soy medio leonesa y tengo debilidad por él) y algunos tomates para restregar en el pan.

También un queso curado de oveja riquísimo y mermelada de frambuesa para acompañarlo. Además de aceitunas variadas y unas almendras especiadas, que estaban deliciosas (Scheherazade's almonds).

Para beber llevamos agua con limón y vino tinto. Y de postre, rodajas de sandía en forma de polo.

Simplemente hay que cortar la sandía en triángulos y hacer un pequeño corte en la base para meter el palo de madera. Es facilísimo y a los niños les encanta.

Después del picnic nos acercamos al Pantano de la Toba, un precioso y enorme lago azul rodeado de hierba verde, que me pareció el paraíso. 

No pudimos bañarnos porque no llevábamos toallas ni bañadores, pero nos habríamos lanzado al agua sin dudarlo. 


El sitio era incluso mejor que una playa, porque en las orillas había césped en lugar de arena.




Otro de los sitios que pudimos ver fue la Laguna de Uña, un lugar espectacular para visitar al atardecer. 

Con los reflejos de las montañas sobre el agua, las sombras alargadas en el embarcadero y los últimos rayos de sol escapándose entre las nubes.


Miranda se lo pasó pipa lanzando piedrecitas al lago.

Y alucinó con los ciervos y gamos que vimos por el camino.


La pobre se mareaba mucho con las curvas de la carretera, así que no pudimos hacer demasiadas excursiones y nos quedamos con ganas de ver los Callejones de Las Majadas y quizás también el nacimiento del río Cuervo (por si tenéis ocasión de ir).

El resto del tiempo estuvimos paseando por Huélamo y disfrutando de su paz y sus asombrosas vistas. Un fin de semana de desconexión y tranquilidad que nos hacía mucha falta.

Y con este resumen de nuestra escapada a la Serranía de Cuenca, que os recomiendo visitar, me despido hasta después del verano. Espero que paséis unas fantásticas vacaciones. ¡Nos vemos a la vuelta!

¡Feliz verano!


domingo, 22 de mayo de 2016

El segundo cumpleaños de Miranda: picnic party

Ya sabéis lo mucho que nos gustan los picnics, así que una "picnic party" nos pareció una idea perfecta para celebrar el segundo cumpleaños de Miranda. Lo malo es que al ser al aire libre corríamos el riesgo de que el clima no nos acompañara. Y así fue. En principio íbamos a celebrarlo el domingo 8 de mayo, pero tuvimos que aplazarlo por culpa de las lluvias. Afortunadamente, el pasado domingo salió un sol espléndido y pudimos disfrutar de una fantástica tarde de picnic, rodeados de un montón de amigos, grandes y pequeños.

En la fiesta había niños de entre 1 y 11 años (además de sus padres), así que pensamos en cosas que les pudieran gustar a ellos. Por eso lo primero que hicimos fue decidir el menú: sándwiches (de jamón y queso, y de Nutella), fruta (fresas, cerezas, moras, arándanos, frambuesas y manzanas), galletas de Similam (decoradas en forma de manzanas rojas y tartaletas), y varias tartas (de manzana, de chocolate, de fresas y cheesecake). Y para beber: leche con cacao, zumo de naranja natural, agua con frambuesas y refrescos. Como veis, un menú muy diferente al que elegimos el año pasado en el primer cumpleaños de Miranda, que fue una "tea party" familiar principalmente para mayores.


El lugar elegido para el picnic fueron los Jardines de Viveros, en Valencia, porque es uno de nuestros sitios favoritos de la ciudad. Tiene mucho césped y árboles donde sentarte tranquilamente a la sombra y eso nos encanta.



Colocamos la mesa del picnic entre dos árboles, para poder atar en ellos la guirnalda de retales de tela, que compré aquí. La preciosa mesa de madera rústica me la dejó Macarena, así como los cubos para los refrescos, que ella utilizó en el primer cumple de Mateo y que me parecen una idea perfecta para celebraciones al aire libre.


Además de la mesa con la comida, colocamos un par de mantas (o manteles) sobre el césped para que niños y mayores se sentaran allí a comer, y las decoramos con unos cuantos globos (una idea que encontré en Pinterest y que me enamoró al instante). El mantel pequeño de cuadros y los cojines son de Casa Viva y la colcha blanca grande es de Ikea.


Debajo de la mesa pusimos las cajitas de regalo para los peques que, como os enseñé en Instagram, llevaban: un pompero de Tiger, una galleta de Similam con forma de manzana y personalizada con el nombre de cada niño, y una bolsa de golosinas. Las cajitas las compramos hace tiempo en Selfpackaging y las personalizamos con washi tape de cuadros vichy y unas manzanas que hicimos con cartulina roja.

También colocamos una cestita con manzanas rojas, una cesta de picnic llena de flores y una cajita de madera de Ikea con refrescos de manzana, decorando la parte inferior de la mesa.


Encima colocamos el clásico mantel de cuadros rojos (que nos hizo mi madre con esta tela de Ikea) y delante colgamos unos banderines de madera formando la palabra "picnic". Los banderines los compré en Made with Lof y las letras de madera las compramos en la tienda de manualidades Abacus y las pintamos de blanco.

El dispensador de bebida lo compré hace un montón de años en El Corte Inglés, pero ahora los podéis encontrar en infinidad de tiendas para fiestas. 

El portabotellas de metal, que ya os enseñé aquí, esta vez lo utilizamos para poner los cubiertos de madera (de María Lunarillos), las pajitas, cucharitas, unos cuantos molinillos de viento (que triunfaron entre los peques) y un cuchillo chulísimo para manzanas que compré en Enjuliana. Es un cuchillo con forma de manzana, que también es descorazonador; es perfecto para picnics y así las manzanas no sólo sirvieron de decoración sino que también pudimos cortar trocitos para los niños.

Lo que también fue un éxito entre los peques fueron las galletas de Similam con forma de manzanas y tartaletas. Y es que además de ser preciosas, están riquísimas. Todo un acierto.


Otro de los DIY que hicimos para el cumple fueron unas cajitas de cartón, que ya os enseñé en Instagram, para que los invitados se llevaran a casa algunos trozos de tarta. Los hicimos a partir de esta plantilla de Martha Stewart y creo que fue una buena idea, porque lo normal es que las personas se llenen con un trozo de tarta y ya no coman más, pero es posible que se hayan quedado con ganas de probar alguna otra. Así que esta opción "para llevar" es una fantástica solución.

Además de los cuadritos rojos y las manzanas, quisimos que las hormigas (tan características de los picnics y que a Miranda le chiflan) formaran también parte de la decoración del cumple. Por eso las pintamos en los platos y vasos de cartón (casi 500 hormigas dibujó el Chico Pecoso) y colocamos algunas de juguete por la mesa. Esta idea tan original de pintar hormigas en platos la vi el año pasado en el blog Cupcakes and Cashmere, uno de mis favoritos. 


Las hormigas de plástico tan graciosas que pusimos por la mesa son en realidad toppers para tartas o cupcakes y las compré en esta tienda de Etsy. Ahora parece que están agotadas pero a lo mejor podéis encargarlas.

Las cestitas de madera donde servimos las frutas y galletas también las compré en Etsy, concretamente en esta tienda. Pero si buscáis "wooden berry baskets" en Internet seguro que encontráis un montón.

Para las tartas elegimos varias de las que os he ido enseñando en el blog que son perfectas para picnics. Tuvimos en cuenta que fueran variadas, fáciles de transportar y que no se estropearan a temperatura ambiente (en estos casos hay que descartar tartas con merengue, nata, trufa, helado o similares). Una de ellas, la New York cheesecake, la preparamos en tarritos individuales.

Otra que no podía faltar era la clásica tarta tipo "pie" (a juego con las galletas decoradas), que elegimos hacer rellena de fresas, adaptando la receta de la tarta de fresas y ruibarbo que os enseñé hace tiempo. (De este tipo también os recomiendo la de cerezas o la de moras, que están riquísimas).

El chocolate es el rey de los cumples infantiles, así que no podía faltar esta tarta, que preparamos sin gluten (para que pudieran catarla todos los niños) simplemente sustituyendo las galletas Oreo de la base por galletas "tipo Oreo" sin gluten. Es una adaptación de la tarta fina de chocolate que os enseñé el año pasado.

Y la última fue una deliciosa tarta de manzana que preparó mi madre, y donde colocamos la vela para que Miranda soplase (aunque tuvo que soplar rapidísimo porque el viento apagaba la vela todo el rato).

Para colocar el rincón de tartas, busqué en Pinterest ideas de buffets de "pies" ("pie bar") y me encantó ver cómo la mayoría jugaban con las alturas de las tartas, poniéndolas en "cake stands" de diferentes niveles o utilizando cajas de madera para conseguir este efecto.

El número 2 de cartón es de Made with Lof, y la pizarra, el "cake stand" blanco y las palas de tarta de cuadros vichy son de My Home Style. Para no hacerlo muy largo, si hay algún otro objeto que queráis saber de dónde es, podéis preguntarme en los comentarios. 

Afortunadamente no se nos olvidó llevar nada de lo que teníamos planificado, que era algo que me asustaba un poco. Y desde luego sin la ayuda de nuestra amiga Zoe (@zoecita1984) y de mi hermana en el montaje, esto no habría quedado ni la mitad de bonito (y el proceso no habría sido ni la mitad de divertido).

Este ha sido, sin duda, el picnic más especial que el Chico Pecoso y yo hemos preparado nunca. Y lo mejor de todo fue ver a Miranda disfrutar, junto al resto de niños, de su segundo cumpleaños al aire libre, comiendo, riendo, jugando y correteando de un lado para otro.


Y hasta aquí nuestro picnic con hormigas, manzanas, manteles y tartas. Espero que os haya gustado verlo tanto como a nosotros prepararlo.

¡Feliz domingo!