domingo, 28 de septiembre de 2014

Milhojas de crema y frutas

El pasado 3 de septiembre fue nuestro tercer aniversario de boda, así que para celebrarlo preparé mi propia versión del postre de nuestra boda, un delicioso milhojas de crema y frutas. 

Desde que tenemos a Miranda, no tengo mucho tiempo libre para hacer postres que requieran una gran elaboración, por eso este milhojas era perfecto para la ocasión. Preparé la crema pastelera la noche anterior y compré la masa de hojaldre congelada, con lo que ese día sólo tuve que hornear el hojaldre y montar los milhojas. Uno de los postres más fáciles y rápidos que he preparado nunca y que el Chico Pecoso no para de pedirme que repita.

A diferencia de éste, el milhojas de nuestra boda sólo tenía dos capas de hojaldre y las frutas iban mezcladas con la crema. No recuerdo bien las frutas que llevaba (sólo me acuerdo del kiwi), así que elegí una combinación que a mí me parece riquísima: kiwi, melocotón y frambuesa.

Ingredientes para 4 milhojas:

- Dos láminas de hojaldre (fresco o congelado)
- 250 gr. de crema pastelera
- 150 gr. de frambuesas frescas
- 1 melocotón
- 2 kiwis
- Azúcar glas

Precalentamos el horno a 230º. Extendemos la masa de hojaldre sobre un papel vegetal para hornear y la espolvoreamos por encima con azúcar glas. Le damos la vuelta a la masa y la espolvoreamos con azúcar también por el otro lado. Bajamos el horno a 190º y horneamos el hojaldre durante unos 10 minutos. Pasado ese tiempo, colocamos otro papel vegetal sobre el hojaldre con una rejilla encima como peso (para evitar que siga subiendo) y lo horneamos así durante otros 10 minutos. Después sacamos el hojaldre del horno, retiramos la rejilla y con la ayuda de otra bandeja le damos la vuelta y lo horneamos por la otra cara 5 minutos más.

Sacamos el hojaldre del horno y lo dejamos enfriar completamente antes de cortarlo. No importa que la lámina tenga los bordes irregulares (como la mía), porque luego los cortaremos y dejaremos únicamente rectángulos de la parte central, que intentaremos cortar más o menos del mismo tamaño.

Para la crema pastelera utilicé la misma receta que ya os enseñé aquí y aquí, pero os la pongo de nuevo con los ingredientes en gramos en lugar de tazas, porque sé que para muchos es un poco lioso el sistema anglosajón de medidas por volumen. 

Ingredientes para la crema pastelera:

- 110 gr. de leche
- 110 gr. de nata
- 1 vaina de vainilla
- 3 yemas
- 50 gr. de azúcar
- 2 cucharadas y media de harina
- 1 cucharadita de mantequilla

Calentamos a fuego medio la leche, la nata y la vaina de vainilla abierta por la mitad, y lo llevamos a ebullición. Retiramos del fuego y lo tapamos durante unos 10-12 minutos. A continuación sacamos la vaina de vainilla. Batimos las yemas con el azúcar unos dos minutos. Añadimos la harina y batimos un poco más hasta que esté mezclada. Vertemos poco a poco la leche y la nata calientes en la mezcla de huevos y batimos hasta que quede incorporada y sin grumos.

Ponemos otra vez la mezcla en el cazo a fuego medio y batimos constantemente mientras llevamos a ebullición. Cocinamos durante 2 minutos más mientras seguimos removiendo y retiramos del fuego. Por último, pasamos la mezcla por un colador, le añadimos la mantequilla y lo mezclamos hasta que esté bien incorporada. Tapamos con un papel film y refrigeramos hasta el momento de montar los milhojas.

Cogemos un rectángulo de hojaldre y, con ayuda de una manga pastelera, hacemos pequeños montoncitos de crema en dos filas laterales. A continuación, colocamos en el centro varios trozos de melocotón.

Colocamos un segundo rectángulo de hojaldre y repetimos el procedimiento de la crema pastelera, esta vez con trocitos de kiwi.

Por último, tapamos con un tercer trozo de hojaldre, colocamos encima varias frambuesas y espolvoreamos con un poco de azúcar glas.

Y ya tenemos nuestros milhojas preparados y listos para servir. Podemos prepararlos antes de la comida o cena y guardarlos en la nevera hasta el momento del postre.

En nuestra boda, elegimos como acompañamiento para este postre un delicioso helado de castañas, pero en esta ocasión, como no encontramos ese sabor, servimos los milhojas acompañados de una bola de helado de turrón.

Como veis, un postre muy rico y vistoso, a la par que sencillo; perfecto para esas ocasiones especiales con invitados en casa en las que no disponemos de demasiado tiempo.

¡Feliz domingo!


domingo, 21 de septiembre de 2014

La habitación de Miranda

Ya os había enseñado algunos detalles de la habitación de Miranda a través de Instagram, pero tenía muchas ganas de volver al blog para poder enseñaros por fin las fotos de la habitación completa.

En la anterior casa donde vivíamos habíamos reservado una habitación para el momento en que tuviéramos un bebé, pero como al final nos tuvimos que ir antes de lo que esperábamos, no pudimos llegar a decorarla. Esta nueva casa tiene como única pega que el suelo no es el que más nos hubiera gustado, por eso hemos recurrido a las alfombras para "vestir" un poco más las habitaciones y hacerlas más acogedoras.

A la hora de decidir la decoración de la habitación de Miranda, Pinterest ha sido una gran fuente de inspiración. Para los colores, hemos utilizamos el blanco y la madera clarita como base principal y los hemos combinado con elementos en naranja y diferentes tonos de rosa, junto con algunos detalles en mimbre, como la lámpara de Ikea.

Hemos colocado los muebles a ambos lados de la habitación, dejando un amplio espacio central como zona de juegos. En una de las paredes hemos puesto la cuna y un pequeño rincón chill out, que hicimos con un palé.

Junto a la cuna también colocamos una preciosa escalera de bambú de Kenay Home para colgar mantas y decoramos la pared con unos cuantos pompones de papel de seda de diferentes colores y tamaños de The Pom Pom Shop.


Para el rincón chill out fuimos a un sitio de palés y les pedimos que nos hicieran uno a medida con la parte superior totalmente cubierta de madera (sin dejar ningún hueco entre las tablas) para que Miranda no pudiera meter el piececito dentro. Encima del palé colocamos un set de cojines y colchoncillo de Maisons du Monde y una mosquitera sencilla de Ikea.

Este rincón chill out, al estar un poco resguardado, creo que es un espacio muy acogedor y que resulta perfecto para sentarnos con ella a leer cuentos. A mi sobrina Martina, que ya tiene dos años, le encanta tumbarse en él siempre que viene a casa.

Debajo de la escalera de bambú, hemos colocado una cesta de madera, también de Kenay Home, a modo de zapatero.


La cuna es el modelo Gulliver de Ikea y se le puede quitar uno de los laterales para dejarla más adelante a modo de cama.

El banderín de tela que decora el lateral de la cuna es de Mr. Wonderful Shop.

Las sábanas, el cojín nube y el conejito son de Zara Home, y el cojín estrella es de Mr. Wonderful Shop.

En el suelo, a los pies del chill out, hemos puesto una lámpara con forma de bola de Kenay Home.


Las cortinas son de Ikea: las naranjas son el modelo Vivan y el visillo es el modelo Matilda. Estas primeras las he recogido a los lados con unas cintas de tela de Mr. Wonderful Shop.

En la otra pared grande de la habitación hemos puesto algunas estanterías decoradas con cuentos, peluches y otros objetos de Miranda, un baúl de mimbre para guardar sus juguetes y un perchero que hicimos con una rama de árbol.

Algunas de estas cosas son regalos que le han hecho a Miranda y otras, como los libros infantiles o la máquina de caramelos son objetos que tenía en mi habitación cuando era pequeña. También escogimos algunas de las botellas más pequeñas que pintamos en este DIY el año pasado para decorar su estantería.

Las dos estanterías verticales son el modelo Billy de Ikea y la estantería horizontal es el modelo Kallax con cestas de mimbre en los huecos inferiores.

De momento, todos los cuentos y libros infantiles que tiene Miranda son heredados de sus padres, a excepción de Bastiscafo, un libro de cuentos chulísimo con unas ilustraciones preciosas, donde uno de los cuentos se titula casualmente "Miranda y el viento".


La bonita estantería con forma de casa, donde tenemos a Alicia tomando el té, es de Boho Deco Shop.

La lámina ABC con su nombre la hicimos nosotros mismos, igual que la letra con bombillas, que ya os enseñé en este post paso a paso. El conejito es una luz de ambiente de Tiger que se ilumina con diferentes colores.

Esta pequeña pizarra con tizas de colores es otra de las cosas que más le gusta usar a Martina cuando viene a casa.


También hemos colocado un estante de pared del que cuelgan algunas fotos bonitas de nuestra pequeña familia en formato Polaroid y que encargué con la aplicación Printic antes de que naciera Miranda. Cuando empiece a pintar, también podrá colgar ahí sus primeros dibujos.

La muñeca de trapo es de Zara Home y el tiovivo musical es de la tienda Gulliver (C/ Alemania, 10. Valencia).

La tabla de madera serigrafiada es de Woowlow y es una de las primeras cosas que compramos para Miranda. Tienen un montón de modelos chulísimos en diferentes colores y son totalmente personalizables. El osito es de Imaginarium y la jirafa es la famosa Sophie.

Este perchero, donde tenemos colgados algunos de los vestidos de Miranda, lo hicimos con una rama de árbol y un poco de cordón rústico enganchado al techo.


Puede que mi rincón favorito de la habitación sea esta pequeña mesa de té sobre el baúl de los juguetes. Y a Martina, cuando viene, también le encanta jugar a servirnos té imaginario y beber de las tazas. Creo que ha salido a su tía. ;)

Junto al baúl, hemos puesto la mecedora Eames que teníamos en el salón y que compramos hace tiempo en Decoratualma. El cojín es de Zara Home y el conejito tiene muchos años (es de cuando mi hermana era pequeña).

El cubo de zinc con la estrella es de Mr. Wonderful Shop, al igual que el cartel de madera "Time for tea". Y el gatito amigurumi se llama Fry, está hecho a mano y es de Rosa PocaCosa.

La bandeja de madera, los cupcakes de peluche y el juego de té son de Ikea (menos la tetera, que es de Imaginarium).

Y, como veis, no sólo a Martina le gusta la habitación de Miranda. Totoro se pasa muchos ratos tumbado en la alfombra mordiendo su hueso o metido debajo de la cuna. Estoy deseando que Miranda sea un poco más mayor para que puedan jugar ahí los tres juntos.

Y hasta aquí todas las fotos (que han sido muchas) de la habitación de Miranda. Os espero la próxima semana por aquí con una deliciosa receta.

¡Feliz domingo!