domingo, 3 de mayo de 2015

Un año con Miranda

Hoy es un Día de la Madre muy especial para mí, porque además celebramos el primer cumpleaños de Miranda.

Hasta casi el último momento no estábamos muy seguros de si podríamos hacer una fiesta, porque el miércoles terminaron las obras en casa (una pared se estaba cayendo) y hasta entonces el salón parecía el escenario de una película bélica. Pero finalmente, después de tres días de mucho trabajo y algunos incidentes (con visita a "Urgencias" incluida), hemos podido organizar una pequeña fiesta para celebrar en familia el primer cumple de Miranda con mi temática favorita (aprovecho que de momento aún puedo elegir yo): una "tea party" inspirada en "Alicia en el País de las Maravillas", con la excusa de que este año se celebra su 150 aniversario.

El próximo domingo podréis ver las fotos de la fiesta en el blog, pero mientras tanto, os enseño las preciosas invitaciones que ha diseñado Nina (junto con el resto de la cartelería) para el cumple de Miranda. Y aprovecho para agradecerle, no sólo el detalle, sino también su paciencia infinita, teniendo en cuenta además que íbamos contrarreloj en la preparación de la fiesta.

Os espero la semana que viene por aquí. Me voy a seguir horneando unos cuantos scones para acompañar el té de esta tarde.

¡Feliz domingo y felicidades a todas las madres!


domingo, 26 de abril de 2015

Crema de chocolate y menta

Hace tiempo que vi esta crema de chocolate y menta en la web de Martha Stewart y me hizo tanta gracia la presentación en forma de plantita que me moría de ganas de prepararla. Además es una receta tan sencilla de hacer y queda tan rica, que ya la he preparado dos veces.

He hecho algunas modificaciones a la receta, por ejemplo, en lugar de usar extracto de menta y de vainilla, he preferido utilizar hojas de menta, de una plantita que tenía mi madre en casa, y vaina de vainilla.

Ingredientes: (para 6 personas)

- 1/4 de taza de hojas de menta
- 1 vaina de vainilla
- 290 ml. de nata
- 290 ml. de leche
- 85 gr. de azúcar
- 35 gr. de harina de maíz (maicena)
- 15 gr. de cacao en polvo
- Una pizca de sal
- 170 gr. de chocolate negro
- 25 gr. de mantequilla
- 100 gr. de galletas Oreo

Mezclamos la nata y la leche y las ponemos a calentar a fuego fuerte junto con las hojas de menta previamente lavadas y la vaina de vainilla partida por la mitad (hay que rascar para sacar todas las semillas y echarlas también dentro). Una vez comience a hervir, retiramos el cazo del fuego, lo tapamos y dejamos infusionar al menos una hora.

Pasado este tiempo, retiramos las hojas de menta y la vaina de vainilla. En un bol, mezclamos el azúcar, la maicena, el cacao y la sal, y lo reservamos. En otro cazo más grande, ponemos la mitad de la mezcla de leche y nata, incorporamos la mezcla de cacao y removemos hasta que la maicena se haya disuelto completamente. Añadimos el resto y removemos hasta que esté suave.

Ponemos el cazo al fuego, lo llevamos a ebullición removiendo constantemente y cocemos hasta que espese, unos 5 minutos. Luego reducimos el fuego y añadimos el chocolate en trozos. Removemos bien hasta que se haya derretido completamente, sobre 1 minuto. Entonces retiramos el cazo del fuego, añadimos la mantequilla y removemos hasta que se haya deshecho.


Rápidamente vertemos la crema en los vasos para servir, dejando espacio arriba para la galleta, y los dejamos enfriar en la nevera durante 1 hora y media, como mínimo. 

Mientras tanto, partimos las galletas Oreo en trozos y las trituramos enteras (con crema y todo) con la herramienta de cuchillas de la batidora, hasta que se queden hechas polvo.

Una vez se hayan enfriado y cuajado los vasitos con la crema de chocolate, los sacamos de la nevera, les ponemos un poco de galleta triturada encima de cada uno y los decoramos con una ramita de menta.

Es una crema riquísima y de textura muy suave. La menta le da un ligero toque de frescor que combina genial con el chocolate.

Si no os gusta la menta, siempre podéis hacer la crema de chocolate sin más, sólo con la vainilla, o con cualquier otro ingrediente que queráis infusionar: naranja, lavanda, cardamomo... Aunque os recomiendo que la probéis así, porque el aroma es muy ligero y resulta delicioso.

Los vasos que he utilizado para simular las macetas son de Ikea y vienen en un pack de 6, así que son perfectos para la receta que, además de buena, es tan genial que dejará a vuestros invitados alucinados.

¡Feliz domingo!