viernes, 21 de mayo de 2010

Curso de macarons "Food & Fun"

Ya os comenté aquí lo mucho que me gustan los macarons y sobre todo los de la casa Ladurée. Por eso, en cuanto vi en la web de Food & Fun que estaban organizando un curso para aprender a prepararlos, no dudé ni un momento en apuntarme.

El curso se celebró ayer por la tarde y estuvo impartido por el pastelero francés Florent Lecourt de la pastelería Lambert de Valencia, que durante casi tres horas nos demostró su buen hacer y nos hizo pasar una tarde muy divertida mientras aprendíamos las técnicas  necesarias para elaborar estos deliciosos dulces.


Los macarons se componen de dos "galletitas" a modo de tapas y un relleno de crema. Las galletitas se hacen a base de merengue y almendra molida, se tiñen con colorante y se ponen en forma de círculos sobre una bandeja de horno mediante una manga pastelera. Algo que pudimos practicar todas las asistentes.


Los macarons se caracterizan por sus vivos colores: amarillo, púrpura, fucsia, verde... Es necesario buscar buenos colorantes alimentarios que consigan unos macarons apetecibles y vistosos. También se pueden decorar encima con azúcar de colores, que podemos hacer en casa simplemente añadiendo un par de gotas de colorante al azúcar y dejándolo secar sobre una bandeja.


Una vez horneados, los macarons muestran su característico "pie". Ahora solo queda esperar un poco a que se enfríen, ponerlos de dos en dos y rellenarlos con la crema que queramos.


Para el relleno, Florent nos enseñó a hacer un ganache de café, una crema de limón (que se puede hacer también de otras frutas) y una compota de manzana. También probamos a rellenar los macarons con mermelada de violetas y con helado. Estaban todos riquísimos.


¡Por fin he aprendido a hacer macarons! Ahora sólo me falta intentarlo en casa sin la ayuda de un experto pastelero... Ya os contaré qué tal me salen. 

Mientras tanto, me preparo para otro curso de Food & Fun que se organiza mañana, esta vez de ¡cookies! Os animo a todos los de Valencia a que os apuntéis.

sábado, 15 de mayo de 2010

Tortitas de arándanos

Ayer por la mañana vino mi familia a desayunar a casa y les preparé unas deliciosas tortitas de arándanos con sirope de arce. Ya sabemos lo bien que combinan los arándanos con dulces y postres. Y en este blog ya vimos otra receta con arándanos: los blueberry cupcakes.

Las tortitas de arándanos son una receta típicamente americana que encontré en el blog de Bakerella, pero decidí utilizar mi receta de siempre para las tortitas, porque ésta precisaba suero de leche (buttermilk) y tenía que haberlo preparado el día anterior (otro día os explicaré cómo se hace porque es muy sencillo). Así que vosotros también podéis hacerlas con vuestra receta habitual de tortitas. Aquí os dejo la mía.

Ingredientes (para 8 tortitas):
  • 150 gr. de harina.
  • 50 gr. de azúcar y una cucharada más para los arándanos.
  • 250 ml. de leche.
  • 1 huevo.
  • 3 cucharadas de mantequilla.
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 125 gr. de arándanos.

Mezclamos en un cuenco el azúcar, la harina, la sal y la levadura. A parte batimos el huevo y lo mezclamos con la leche y la mantequilla, que debe estar blandita. Después se mezcla esto con el resto de ingredientes que teníamos en el cuenco. En un plato a parte ponemos los arándanos y los mezclamos con una cucharada de azúcar. 


Echamos un poco de mezcla sobre la plancha o sartén a fuego medio y añadimos unos cuantos arándanos. Cocinamos hasta que salgan bastantes burbujas en la superficie y los bordes estén cocidos. Entonces le damos la vuelta a la tortita con cuidado (aviso: se puede salir algún arándano), cocinamos durante un par de minutos más y servimos.


Si queremos servir las tortitas al más puro estilo americano las podemos apilar formando una torre y bañarlas después con un poco de sirope de arce. Yo aproveché para decorarlas con los arándanos que se me habían salido al darles la vuelta.

El sirope o jarabe de arce es un dulce que se fabrica a partir de la savia del arce y proviene de Canadá y el norte de los Estados Unidos. Tiene un sabor muy peculiar, es de color dorado  y su consistencia es más líquida que la del caramelo o los siropes a los que estamos acostumbrados aquí.

El sirope de arce que yo utilicé está fabricado en Canadá y lo compré en el supermercado de El Corte Inglés. Viene en un frasquito de cristal, como veis en la foto.

La verdad es que este sirope está riquísimo y su sabor es muy suave, no tan dulce como el caramelo. Os recomiendo que lo probéis si tenéis oportunidad. A mi familia le encantó, ya veis lo poco que quedó en el frasco al terminar el desayuno...