La receta que os traigo hoy está compuesta por dos de mis ingredientes preferidos: chocolate y caramelo salado, y son unas tartaletas que llevaba tiempo queriendo hacer. El contraste del chocolate negro con el caramelo ligeramente salado y la base dulce de la tartaleta hacen una combinación absolutamente deliciosa.
Para la base de las tartaletas he utilizado la receta de pâte sucrée del libro Miette, que ya os enseñé en las tartaletas de frambuesa. Todos los ingredientes dan para aproximadamente 12 tartaletas o una tarta grande.
2 yemas
2 tazas y 2/3 de harina de trigo
1/4 taza de azúcar
Una pizca de sal
224 gramos de mantequilla sin sal
En un bol pequeño, batimos la nata con las yemas y reservamos. En un bol grande mezclamos la harina, el azúcar, la sal y la mantequilla en dados. Con los dedos, incorporamos la mantequilla hasta que quede una masa como de migas gruesas. Poco a poco añadimos la mezcla de nata y yemas, y lo mezclamos sólo hasta que los ingredientes estén combinados. Hay que tener cuidado con no sobretrabajar la masa. Cogemos la masa con las manos para incorporarla del todo y la dividimos por la mitad, formando dos discos. Los envolvemos en papel film y los refrigeramos.
Con un rodillo, amasamos uno de los discos de la pasta dulce sobre una superficie enharinada, hasta que tenga un grosor de medio centímetro aproximadamente. Con una brocha de pastelería, retiramos el exceso de harina. Cortamos un trozo de masa que cubra una de nuestras tartaletas (previamente untadas con mantequilla y espolvoreadas con harina). Retiramos el exceso de masa apretando el contorno del molde y continuamos cubriendo el resto de tartaletas.
Después las guardamos en la nevera unos 30 minutos, hasta que estén firmes. Precalentamos el horno a 190 grados y horneamos las tartaletas hasta que estén doradas, unos 20 minutos. Dejamos enfriar las tartaletas completamente sobre una rejilla. Una vez frías, ya las podemos desmoldar sin peligro de que se rompan.
Caramelo salado
- 150 gr. de azúcar moreno
-150 gr. de mantequilla
- 250 gr. de nada líquida
- 2 cucharaditas de sal marina (si preferís un caramelo normal, tipo toffee, podéis prescindir de la sal en esta receta)
Derretimos la mantequilla a fuego bajo y a continuación añadimos el azúcar, la sal y la nata. Removemos hasta que se incorporen bien todos los ingredientes y dejamos hervir durante 10 minutos. Pasado este tiempo, lo retiramos del fuego, dejamos que se enfríe y luego lo refrigeramos en la nevera toda la noche para que adquiera una consistencia un poco más espesa.
Rellenamos las tartaletas con el caramelo y las metemos en el congelador unas dos horas para que se endurezca el caramelo, antes de cubrirlas con el chocolate.
Ganache de chocolate
- 120 ml. de nata para montar
- 115 gr. de chocolate negro (yo usé Valor Postres al 70%)
- Sal Maldon para decorar
Ponemos la nata en un cazo a fuego medio y la llevamos a ebullición. A continuación, la retiramos del fuego y echamos el chocolate troceado. Lo dejamos un minuto para que se deshaga y removemos con una espátula hasta que quede una cobertura suave y sin grumos. Extendemos el chocolate sobre las tartaletas y lo dejamos enfriar en la nevera unas cuatro horas.
Pasado este tiempo, ya podemos servir las tartaletas decoradas con un poco de sal Maldon.
Al cortar o morder las tartaletas, el caramelo caerá entre el chocolate y la galleta de la base por su consistencia más líquida. Os animo a que las probéis, porque la combinación de sabores es deliciosa.
¡Feliz domingo!
¡Feliz domingo!

























