Quedan poco más de dos semanas para Halloween, una fiesta americana que cada vez está más presente en nuestro país. Y, aunque este año nosotros no tenemos pensado celebrar ninguna fiesta, sí quería enseñaros esta sencilla idea que es perfecta para este tipo de celebraciones, por el poco trabajo que lleva y lo bien que resulta. Son unos huesos y fantasmas de merengue crujiente muy fáciles de preparar.
La receta es de aquí, donde también tenéis un breve vídeo explicando su elaboración y cómo hacer la forma de los huesos y fantasmas. A mí con estos ingredientes, me salieron 10 huesitos pequeños y 10 fantasmas.
- 2 claras de huevo
- Una pizca de sal
- 1/2 cucharadita de zumo de limón
- 85 gr. de azúcar glas
- 1/4 de cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- Chocolate derretido para decorar los fantasmas
Precalentamos el horno a 100º. Batimos las claras con una pizca de sal hasta que empiecen a formarse burbujas de aire y las claras doblen su tamaño. Incorporamos el zumo de limón y continuamos batiendo hasta formar picos blandos. A continuación, vamos añadiendo poco a poco el azúcar y batimos hasta que se formen picos firmes. Añadimos el extracto de vainilla y batimos un poco más hasta mezclarlo.
Colocamos el merengue en una manga pastelera con una boquilla redonda gruesa y vamos dibujando nuestros huesos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Primero se dibuja en la parte de arriba un corazón, luego el tronco del hueso y al final otro corazón invertido.
También podemos formar ya los fantasmas sobre otra bandeja de horno (si tenemos), para ahorrar tiempo y hornearlos a la vez. Utilizamos la misma boquilla redonda y hacemos tres pisos, de más grande a más pequeño, levantando ligeramente la boquilla en cada uno.
También podemos formar ya los fantasmas sobre otra bandeja de horno (si tenemos), para ahorrar tiempo y hornearlos a la vez. Utilizamos la misma boquilla redonda y hacemos tres pisos, de más grande a más pequeño, levantando ligeramente la boquilla en cada uno.
Los metemos en el horno a 100º durante una hora para que se sequen. Una vez pasado este tiempo, abrimos un poco la puerta del horno y los dejamos secar con la puerta abierta durante otra hora más.
Pasado este tiempo ya podemos sacarlos y despegarlos con cuidado del papel vegetal. Estarán crujientes y los fantasmas un poco tiernos por dentro. Aprovechamos para pintarles ojos con un poco de chocolate derretido.
Son unos dulces muy fáciles de preparar y muy divertidos para decorar las mesas de Halloween. La única pega es que tardan dos horas en secar, pero siempre podemos prepararlos el día anterior y guardarlos bien tapados en un recipiente hermético para que no se reblandezcan.
Si queréis ver más ideas de dulces y decoraciones para Halloween que he hecho en años anteriores, podéis consultar la receta de las clásicas manzanas de caramelo, unos divertidos cake pops con forma de calabaza de Halloween, cómo decorar una calabaza al estilo Frankenstein, o la fiesta de Halloween que preparamos en casa hace un par de años, donde había una sandía-cerebro, zombie-zumo que brillaba en la oscuridad, cupcakes-araña, guacamole-vómito, galletas-dedos de muerto y un montón de cosas más.
Y si no os gusta celebrar Halloween pero os encanta el merengue, con esta receta ya sabéis que podéis preparar unos ricos merengues crujientes con las formas que más os gusten.
¡Feliz domingo!














