domingo, 10 de noviembre de 2013

DIY: Lápices de colores decorando la pared

Hoy no estoy en casa. Este fin de semana nos hemos venido de escapada a Madrid (podéis verlo en mi Instagram). Pero, gracias al wifi del hotel, os puedo enseñar el DIY que preparamos hace unos días el Chico Pecoso y yo para decorar una de las paredes de nuestro estudio en casa, de forma sencilla, con un montón de lápices de colores.

La idea surgió porque al Chico Pecoso le gusta mucho dibujar y quería poder tener a mano y a la vista todos los lápices de colores, pero que estuvieran siempre ordenados. Algo que en la caja no era posible, porque siempre acababan juntándose. Así que se nos ocurrió usar imanes (los mismos que usamos en las fiestas para poner los pompones de seda en la pared) y alguna pieza de metal para poder pegarlos.

Lo primero que tenemos que hacer es utilizar pegamento de contacto para pegar un imán en cada lápiz, intentando que todos queden aproximadamente a la misma altura (cuando vayamos gastando los lápices tendremos que cambiar el imán de sitio). Son imanes de neodinio de 2 mm. de diámetro por 1 mm. de grosor, y son muy potentes.

Este tipo de imanes se puede encontrar fácilmente en Ebay en packs de 100 imanes por unos 10 euros (si veis packs más caros, desconfiad). Nosotros teníamos en casa 35 imanes y ese fue el número de lápices que pusimos, pero en cuanto compremos más, ampliaremos la colección.

La pieza de metal que utilizamos fue un tapajuntas que compramos en la ferretería, porque tiene un lado adhesivo perfecto para pegarlo en la pared.

Para cortarlo utilizamos una sierra para metal de Ikea que tenemos en casa, pero si no tenéis, podéis pedir en la ferretería que os lo corten a la medida que necesitéis (deberéis medir juntos todos los lápices que queréis poner en la pared).

Luego, si queréis pintarlo, tendréis que utilizar un spray de imprimación (los venden en las tiendas de modelismo), porque la pintura normal no se coge al metal. 

Nosotros utilizamos un spray gris que teníamos en casa, pero lo podéis comprar blanco si queréis que se camufle con la pared.

Cuando esté seca la pintura, ya podemos quitar la tira protectora del adhesivo y pegar el tapajuntas en la pared, procurando que quede totalmente horizontal.

Una vez colocado el tapajuntas, ya podemos ir colocando los lápices con imanes uno a uno en el orden que queramos.

Cuando estén todos puestos, el tapajuntas quedará totalmente tapado y parecerá que los lápices están flotando en la pared.

Podemos coger fácilmente el lápiz que queramos utilizar y luego volver a colocarlo en el hueco que ha quedado.

Como veis, es un DIY muy sencillo de realizar, sólo hace falta comprar los imanes, el tapajuntas y el spray (si queremos pintarlo). Y lo mejor es que podemos hacerlo tan grande como queramos, para ajustarlo al espacio libre de nuestra pared.

Además, este DIY es perfecto para decorar la habitación de los niños. Se puede hacer con lápices, rotuladores o lo que queramos. Seguro que a ellos les encantará tener todos sus colores a la vista pegados a la pared.

¡Feliz domingo!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Barritas de cereales para el desayuno

Siempre estoy buscando nuevas recetas para los desayunos, sobre todo para los desayunos de entre semana, donde hay menos tiempo para la elaboración y también para poder disfrutarlos. Por eso me ha encantado esta sencilla receta de unas barritas de cereales caseras, ricas y ligeras. Podéis utilizar los cereales o frutos secos que más os gusten para elaborarlas y, además, no tienen ninguna dificultad.

En la mayoría de los libros de cocina anglosajona que tengo viene alguna receta de este tipo y son todas muy similares. Yo me he basado en esta receta, aunque he cambiado los ingredientes a mi gusto. Usé dátiles porque tenía en casa y me gustan mucho, pero podéis sustituirlos por cualquier fruta deshidratada, como arándanos o cerezas.

Ingredientes (para unas 16 barritas):

- 200 gr. de avena
- 50 gr. de copos de maíz (corn flakes) 
- 50 gr. de nueces
- 50 gr. de almendras tostadas
- 120 ml. de miel
- 60 gr. de mantequilla en trozos
- 60 gr. de azúcar moreno
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/4 de cucharadita de sal
- 40 gr. de dátiles
- 70 gr. de chips de chocolate negro

Primero mezclamos la avena con los copos de maíz triturados, las almendras y las nueces picadas.

Luego en un cazo mezclamos la miel, la mantequilla, el azúcar, la sal y la vainilla y lo ponemos al fuego a temperatura baja hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.

A continuación, lo vertemos en la mezcla de avena y removemos bien para que quede bien mezclado.

Después añadimos los dátiles y los chips de chocolate (excepto un puñado que reservaremos) y removemos todo bien. Ponemos la mezcla de cereales en una bandeja (como las de brownies) forrada con papel vegetal y con una espátula apretamos para que se comprima bien. Es importante apretar mucho aquí para que la consistencia de las barritas sea la adecuada una vez se enfríen. No os preocupéis por apretar demasiado.

Echamos por encima los chips de chocolate que habíamos reservado y volvemos a apretar con la espátula. Cubrimos la bandeja con papel film o papel de aluminio y la guardamos en la nevera toda la noche. Si podéis ponerle algo de peso encima, mejor, porque así se comprimirán más las barritas.

Pasado este tiempo, desmoldamos la placa de cereales y la cortamos en forma de barritas. 

Este tipo de barritas de cereales son blanditas, así que es mejor guardarlas tapadas en la nevera para que tengan mayor consistencia.

Como veis, son muy fáciles de preparar y no necesitan horno ni nada. Las podemos hacer la noche anterior y tenerlas listas para el desayuno. 

Estas barritas de cereales se pueden conservar sin problemas en un recipiente hermético, tanto en la nevera como fuera, al menos una semana.

Su textura es blandita al morderlas y su sabor a cereales y miel es delicioso. Os animo a que las hagáis para desayunar, porque no tienen ninguna dificultad y estoy segura de que os encantarán.

¡Feliz domingo!