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domingo, 19 de mayo de 2013

Mis libros de repostería (II)

El año pasado os enseñé cuáles eran mis libros de repostería (o, al menos, los que más usaba); y hoy quiero mostraros las nuevas incorporaciones que ha tenido mi pequeña biblioteca a lo largo de este año. Aunque he de confesar que algunos no he tenido oportunidad de estrenarlos todavía (pero me los sé casi de memoria, de tanto ojearlos buscando recetas).

What Katie Ate es el libro de cocina más bonito que he visto nunca. Sigo su blog desde hace tiempo, porque me encantan las fotografías que hace de sus platos (más salados que dulces). El color y el brillo que tiene la comida en sus fotos, te abren el apetito de manera inmediata. Yo he preparado sus melocotones al horno con miel y están deliciosos.

Entre las últimas incorporaciones británicas hay dos libros sobre tomar el té, uno de la campiña inglesa y otro más de Hummingbird Bakery. El primero, Tea at Fortnum & Mason, es del que saqué la deliciosa receta de lemon curd que os enseñé aquí. En él podéis encontrar todas las recetas que necesitéis para preparar un perfecto afternoon tea en casa: sandwiches, scones, bizcochos, galletas, mermeladas... 

Tea with Bea, también es una excelente recopilación de dulces para servir acompañando el té, aunque lo que más abundan son las tartas y pasteles de todo tipo.

Home Sweet Home es el último libro de The Hummingbird Bakery (ya os conté que su "cookbook" es uno de mis libros de cabecera) y tiene un montón de nuevas recetas riquísimas: cookies, brownies, tartas, cupcakes... (la próxima en mi lista es el baked Alaska). 

Y Cotswold Recipes es un librito muy pequeño que compré en nuestro viaje a la campiña inglesa el verano pasado y que contiene recetas típicas de la región, tanto dulces como saladas. Estoy deseando hacer la tarta de moras campestre.

Pero no todos los libros que me compro son en inglés, estos dos son de autores españoles, que seguramente conoceréis. El libro de Alma, Objetivo: Cupcake Perfecto, es un imprescindible si eres un amante de los cupcakes. Sus recetas son sencillas y están perfectamente explicadas, con deliciosas combinaciones de bizcochos y cremas. Además, te puedes descargar una aplicación gratuita donde Alma te explica en vídeo muchos de sus trucos, es muy útil. Ahora va a sacar su segundo libro, Objetivo: Tarta Perfecta, y espero que le vaya tan bien como con el primero.

Últimamente me he animado a hacer pan gracias a este fantástico libro de Xavier Barriga, Pan. Te enseña paso a paso todo el proceso para elaborarlo y las distintas posibilidades que hay en cuanto a texturas, ingredientes, etc. También tiene algunas recetas de repostería, como hojaldre, brioches, croissants, magdalenas...


Ladureé Sucré es el libro de postres de la famosa pastelería francesa. Las tapas del libro son de terciopelo, sus hojas tienen el filo dorado y viene dentro de una preciosa cajita. Lo compré para ver si me animaba a preparar sus deliciosos macarons en casa, pero de momento sólo he preparado el milhojas de frutas y la piña caramelizada con helado. Tiene, además, todos los clásicos franceses que te puedas imaginar: éclairs, madeleines, sablés, clafoutis...


Baking Made Easy es uno de los libros de cocina de Lorraine Pascale, con platos dulces y salados. Ella es la creadora del fantástico brownie de Oreo que os enseñé aquí. Además, tiene una larga lista de recetas clásicas de repostería, como el Victoria cake, la pavlova o la tarta tatin, a las que da siempre su toque personal.

Pies & Tarts y Cookies, ambos de Martha Stewart son dos de los libros que más uso en este momento. Su web es siempre de consulta obligada para mí y ahora con los libros me resulta más cómodo repasar todas sus recetas de un vistazo. De ella son, por ejemplo, la tarta de fresas y ruibarbo, las galletas de jengibre o las cookies de chocolate con sorpresa.

Desserts in jars y SprinklesBakes son dos de los libros más divertidos que tengo. El primero tiene un montón de recetas dulces para hacer y servir dentro de tarros, como el banana split que os enseñé la semana pasada o los tarros de recetas con los ingredientes. 

El segundo es el libro del blog SprinkleBakes. Alucinaréis con sus recetas, porque todas tienen algo original y, sobre todo, una fantástica presentación. Por supuesto, abundan los dulces con sprinkles, como las tartas o cupcakes funfetti, que estoy deseando preparar.

Todos estos libros los podéis encontrar en Amazon (es donde yo los compro siempre), tienen muy buenos precios y los gastos de envío son baratos. Todos los que he puesto, a excepción de los dos españoles, de momento están únicamente en inglés. Aunque yo creo que Home Sweet Home de The Hummingbird Bakery no tardarán en traducirlo.

¡Feliz domingo!


domingo, 20 de enero de 2013

Bombones rellenos de lemon curd casero

Ya conocéis mi pasión por el lemon curd, esa deliciosa crema de limón tan utilizada por los ingleses (sobre todo a la hora del té), con la que he elaborado algunas de mis recetas favoritas (lemon curd biscuits, cupcakes de limón y merengue). Pero, esta vez, he querido preparar lemon curd casero, en lugar de comprarlo, para rellenar estos sencillos bombones de chocolate.

Para preparar el lemon curd, he escogido la receta de Fortnum & Mason (con alguna pequeña modificación) que, para quien no la conozca, es la tienda gastronómica británica más reconocida y que ha sido proveedora de la Casa Real de Inglaterra durante los últimos 150 años. A mí me encantan sus galletas, sobre todo las de pétalos de rosa.

NOTA: La primera vez, hice la receta con las cantidades originales, pero para que quedara más dulce y cremosa, la segunda vez añadí más azúcar y una yema más (podéis ver el resultado en la foto).

Lemon curd

- La ralladura y el zumo de 2 limones (a mí me salieron 130 ml.)
- 3 huevos medianos (yo añadí además una yema)
- 175 gr. de azúcar (yo puse 200 gr.)
- 100 gr. de mantequilla sin sal, fría y en cubos


Batimos la ralladura de limón, el zumo, los huevos y el azúcar. Añadimos la mantequilla y lo ponemos todo en un recipiente al baño María pero sin que éste llegue a tocar el agua hirviendo. Removemos constantemente para que la mantequilla se vaya fundiendo y la mezcla se espese (unos 15 minutos). 

Cuando haya adquirido la consistencia deseada, dejamos enfriar la crema a temperatura ambiente y luego la cubrimos con papel film y la refrigeramos. Se puede conservar así entre una y dos semanas.

Para hacer los bombones, yo utilicé una tableta de 250 gr. de chocolate Valrhona con un 68% de cacao (la compré en El Club del Gourmet de El Corte Inglés), aunque podéis utilizar un chocolate semidulce, si os gusta más. 

Una vez derretido el chocolate al baño María, es necesario templar la mitad sobre una superficie fría y lisa (mármol, granito o similar), y luego añadirlo a la otra mitad para bajar su temperatura. Esto se hace únicamente para que el chocolate tenga luego buen aspecto y no se quede como gris y mate.

Cubrimos nuestro molde para bombones (yo utilicé el modelo Praliné de Silikomart) con una capa del chocolate ya templado, asegurándonos de que se cubren bien las paredes de cada bombón. Le damos la vuelta al molde para escurrir el chocolate sobrante y después, ya boca arriba, lo limpiamos bien (sobre todo, alrededor de los bombones). Golpeamos el molde ligeramente contra una superficie plana varias veces, para eliminar burbujas de aire, lo metemos en el congelador o la nevera y esperamos a que se endurezca.

Una vez frío el chocolate, rellenamos cada bombón con nuestro lemon curd, con la ayuda de un biberón o una manga pastelera. A continuación, volvemos a cubrir los bombones con el chocolate derretido, enrasamos para eliminar el chocolate sobrante y volvemos a limpiar la superficie del molde alrededor de cada bombón. Lo metemos en el congelador o la nevera de nuevo hasta que el chocolate se endurezca del todo.

Una vez fríos, ya podemos desmoldar nuestros bombones con facilidad y servirlos sin miedo a que se derritan.


Son perfectos para acompañar el té o el café de después de comer. El sabor amargo del chocolate contrasta a la perfección con la textura suave, dulce y ligeramente ácida del lemon curd.


El lemon curd que me sobró lo metí en el tarro que veis en las fotos para tomar junto con tostadas o galletas.


Como muchas veces me preguntáis, os diré que la bandeja, la caja, la taza y el mantelito son de Casa, el farol y la tetera son de Lambuda Valencia y los boles rosas son de My Home Style.





Estos bombones rellenos de lemon curd son ideales para regalar y, ahora que se acerca San Valentín, podría ser una buena idea para sorprender a nuestra pareja y salirnos de la típica caja de bombones comprada. Os aseguro que son muy fáciles de hacer, aunque acabaréis perdidos de chocolate (y vuestra cocina todavía más).

¡Feliz domingo!

domingo, 2 de marzo de 2014

Tomando el té en casa: cómo preparar un auténtico "afternoon tea"

Como ya sabréis, tomar el té es una de las costumbres británicas que más me gustan y que más disfruto en mis viajes allí, como os mostré en el post de tomar el té en Londres, en el de la campiña inglesa o incluso en nuestra escapada a Madrid. Sin embargo, aunque algunas veces he preparado scones para merendar o este tipo de sandwiches para alguna fiesta, nunca había preparado un "afternoon tea" en casa. Así que ayer invitamos a mis padres, que también son unos amantes del té y la repostería británica, a disfrutar de esta tradición como si estuvieran en el mismo Londres (o eso intentamos).

Preparar un "afternoon tea" en casa es más fácil de lo que parece. Si queremos ser fieles a esta tradición británica, no pueden faltar en la mesa los scones, los sandwiches, algunos dulces, mermeladas, lemon curd, clotted cream y, por supuesto, tés.

Nosotros lo hicimos todo en casa, pero si no tenéis tiempo o ganas para tantas cosas, siempre podéis comprar algunas de ellas ya preparadas.

Para los sandwiches hicimos varias recetas del libro "Tea at Fortnum & Mason" (del que ya os hablé aquí), pero algunas de ellas las variamos un poco a nuestro gusto. Concretamente preparamos cuatro tipos de sandwiches: pepino con queso crema y eneldo, huevo duro con mayonesa de mostaza y canónigos, salmón ahumado con queso crema y cebollino, y pollo con mostaza y rúcula. Algunos con pan integral y otros con pan blanco.

Para los scones utilicé la receta del famoso Hotel Savoy de Londres, que ya os enseñé hace algunos años aquí. Es muy fácil y rapidísima de hacer. Y el resultado es riquísimo, con el mismo sabor y textura de los scones que he probado en Inglaterra.

En el tercer piso de las bandejas del "afternoon tea" suele haber pequeños dulces, minitartaletas, merengues, macarons, etc. Pero, como tampoco queríamos complicarnos mucho elaborando todo un surtido de minidulces, se nos ocurrió hacer estas fresas al estilo Godiva cubiertas con chocolate, aprovechando que estamos en temporada. Fáciles y deliciosas.

Para acompañar los scones no puede faltar la clotted cream, una crema típica inglesa a medio camino entre la nata y la mantequilla, que os recomiendo que probéis si aún no lo habéis hecho. Nosotros servimos una clotted cream de la marca Cottage Delight que compramos hace unos meses en Living in London (C/ Santa Engracia, 4. Madrid). 

Intenté hacer clotted cream casera con esta receta al modo tradicional (no esas recetas que mezclan mascarpone para lograr una especie de sucedáneo), pero no me salió bien. Puede que la nata no tuviera suficiente grasa (utilicé una con un 35.1%, que fue lo más alto que pude encontrar) o que las 12 horas que estuvo en el horno no fueran suficientes. El caso es que la nata no llegó a espesar lo suficiente como para convertirse en clotted cream.

La mantequillera donde servimos la clotted cream es de mi madre, pero podéis encontrar algunas similares en Zara Home. Allí es donde compré el cuchillo de mantequilla que veis en la foto.

También servimos lemon curd (podéis ver aquí la receta) y algunas mermeladas para acompañar los scones: mermelada de naranja con whisky de malta, mermelada de cerezas morello (compradas en Olivia Soaps) y mermelada de fresas de temporada.

El cartel de "Time for tea" que veis en la foto lo compré hace tiempo en Mr. Wonderful Shop.


También aprovechamos la ocasión para estrenar la deliciosa vela de Olivia "Afternoon tea", que huele de maravilla.

Aparte de los sandwiches, scones y fresas, preparamos un bundt cake de limón y semillas de amapola, porque su sabor es perfecto para acompañar el té y además es uno de mis bizcochos favoritos.

Por supuesto, pusimos una gran variedad de tés para elegir: earl grey de distintos tipos, darjeeling, assam, lady grey, prince of wales, english breakfast, ceylon... y también leche y rodajas de limón para acompañarlos según los gustos.

Tanto la tetera como las tazas y los servilleteros de encaje son de Zara Home. La tetera todavía está disponible y de lo demás podéis encontrar modelos similares.

Hacía tiempo que no preparaba scones y he disfrutado muchísimo tomándolos para acompañar el té. Me han traído unos buenísimos recuerdos de nuestro viaje a la campiña inglesa, donde estoy deseando volver.



Ya habéis visto que no es tan difícil disfrutar de un "afternoon tea" al más puro estilo británico en nuestra propia casa. Además, esto lo hemos hecho para cuatro personas, pero aumentando las cantidades de cada cosa podemos preparar una divertida "tea party" con nuestros amigos o familiares. Yo me muero por tener un jardín para celebrar una igual que la de "Alicia en el País de las Maravillas".

¡Feliz domingo!