domingo, 11 de enero de 2015

Tarta fina de chocolate

La primera receta de este año viene cargada de chocolate hasta los topes (si estáis a dieta postnavideña, os aconsejo que no sigáis leyendo y, sobre todo, que no miréis las fotos). Se trata de una sencilla y deliciosa tarta fina de chocolate con base de galleta Oreo, cremoso relleno de chocolate, cacao espolvoreado y virutas de chocolate negro. Si sois unos amantes del chocolate, como yo, no podéis dejar de probar esta tarta.

La receta la he sacado de aquí pero cambiando la base de galleta y añadiendo las virutas de chocolate como decoración.

Ingredientes: (para una tarta de 24 cm.)

Para la base:
- 400 gr. de galletas Oreo trituradas
- 150 gr. de mantequilla derretida

Para el relleno:
- 400 gr. de chocolate negro troceado (yo utilizo Valor con 52% de cacao, pero si os gusta más amargo podéis usar el de 70%)
- 260 ml. de nata (yo uso siempre la de montar, que tiene más porcentaje de materia grasa)
- 120 ml. de leche
- 2 huevos ligeramente batidos
- Una pizca de sal

Para decorar:
- Cacao puro en polvo
- Una tableta de unos 300 gr. para rallar en virutas, no usaréis la tableta entera porque los últimos trozos son más difíciles de rallar (yo utilicé el mismo chocolate que para el relleno).

Trituramos las galletas Oreo, las mezclamos con la mantequilla derretida y repartimos la mezcla de manera uniforme por todo el molde de tarta. Yo utilizo un medidor de cups para formar mejor los bordes de la tarta a la vez que voy aplastando la galleta triturada.

Horneamos la base a 180º durante 10 minutos. La sacamos del horno y la dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Preparamos el relleno para la tarta. Ponemos la leche y la nata en un cazo a fuego medio y lo llevamos a ebullición. Añadimos el chocolate troceado, dejamos que se derrita del todo, retiramos del fuego y lo mezclamos bien. Dejamos que se enfríe un poco el chocolate y entonces añadimos los huevos batidos y terminamos de mezclar.

Llenamos el molde de tarta con la crema de chocolate que hemos preparado, pero sin llegar hasta el borde.

Horneamos la tarta a 130º durante unos 30-35 minutos o hasta que esté cuajada pero con el centro todavía sin hacer del todo (veremos que tiembla un poco al moverla).

Pasado este tiempo la sacamos del horno y la dejamos enfriar completamente a temperatura ambiente.

Una vez fría, espolvoreamos la tarta con cacao en polvo y, si queremos, podemos servirla así directamente. Yo preferí decorarla un poco más añadiendo virutas de chocolate.

Las virutas son muy sencillas de hacer con la ayuda de un pelador; aunque es importante que el chocolate esté a una temperatura adecuada para que nos salgan virutas grandes (no debe estar ni demasiado duro ni demasiado blando). Partimos la tableta en tres trozos y vamos haciendo virutas directamente sobre la tarta con cada uno de ellos hasta que ya no podamos sujetarlo bien y se nos parta, entonces pasamos al siguiente trozo.

Y después, volvemos a espolvorear un poco más de cacao por encima de las virutas.

La tarta se puede conservar en la nevera varios días, aunque es aconsejable sacarla un poco antes de servir para tomarla a temperatura ambiente.

Esta tarta fina de chocolate tiene una mezcla de texturas que resulta deliciosa: la base crujiente de galleta, el relleno suave y cremoso, y las finas y crocantes virutas de chocolate.


Además, es facilísima de preparar y un acierto seguro como postre para cualquier cena o fiesta en casa. Espero que os animéis a probarla, porque estoy segura de que os encantará. A mí me ha chiflado.

¡Feliz domingo!


domingo, 4 de enero de 2015

Recordando 2014

Como cada año por estas fechas, os traigo un resumen de todas las cosas que hemos ido viendo en el blog a lo largo del año. Esta vez, y debido al parón por la llegada de Miranda, hay menos recetas y DIY de lo habitual, pero aún así ha sido un año lleno de ricos desayunos y meriendas, con bizcochos, tartas, galletas, batidos y demás dulces (incluso con algún que otro plato salado).

Mis posts favoritos de 2014 en cuanto a recetas han sido: el milhojas de crema y frutas que preparé para nuestro tercer aniversario de boda, el "afternoon tea" al más puro estilo inglés que disfrutamos en nuestra casa y el picnic de invierno junto a la Albufera en el que merendamos un delicioso chocolate caliente con galletas.


En cuanto a manualidades y decoración, a excepción de estos tres DIY con pasta de modelar que publiqué hace poco, la cosa se ha reducido a la preparación de la habitación de Miranda (ya en la nueva casa tras la mudanza) y a la preciosa letra con bombillas que el Chico Pecoso y yo le fabricamos unos meses antes de que naciera.

Y por supuesto lo más importante del año ha sido el nacimiento de Miranda, que ha convertido este ya finalizado 2014 en el mejor año de nuestras vidas, superando con creces cualquier expectativa que pudiésemos tener. Estos ocho meses con ella se nos han pasado volando (es lo que pasa cuando te diviertes), y es que cuando pensábamos que ya no podíamos ser más felices, Miranda ha llenado todavía más nuestra casa de risas, mimos, besos y bailes, haciendo que cada día que pasa sea mucho mejor que el anterior.

Gracias a todos los que nos habéis acompañado y habéis compartido con nosotros a través del blog este año tan emocionante; nunca podremos agradeceros lo suficiente todo el cariño que nos mostráis cada semana.

¡Mil gracias y feliz domingo!

P.D.: Podéis leer también aquí los resúmenes de los últimos años: 2013, 2012, 2011 (en 2010 y 2009 no hice posts recopilatorios).